Von der Leyen califica de “crímenes de guerra” los ataques rusos a infraestructuras civiles en Ucrania
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha cargado este miércoles contra la reciente campaña de ataques rusos contra infraestructuras energéticas y sanitarias en Ucrania, iniciada la semana pasada, calificándola sin ambages de “crimen de guerra”.
En una alocución en el Parlamento Europeo para explicar los planes de la Comisión para paliar la crisis energética, Von der Leyen ha afirmado que “los ataques dirigidos contra las infraestructuras civiles, con el objetivo claro de privar a hombres, mujeres y niños de agua, electricidad y calefacción mientras el invierno se acerca son actos de puro terror. Y así debemos llamarlos”.
A su juicio, esta campaña de ataque rusos con misiles y drones bomba “marca un nuevo capítulo en una guerra ya muy cruel”. “El orden internacional es claro”, ha afirmado, esos ataques “son crímenes de guerra”. A continuación ha reiterado que Europa apoyará a Ucrania “todo el tiempo que sea necesario”.
La presidenta del Ejecutivo europeo ha clamado a continuación que la Comisión debe proteger a los europeos de la “otra guerra” desatada por el presidente ruso, Vladímir Putin, con su invasión de Ucrania, la energética, y ha explicado algunos de los planes de Bruselas para hacer frente a la crisis energética y los altos precios del gas. Consciente de la “preocupación” de los europeos, “la mejor respuesta al chantaje de Putin es la solidaridad y unidad europeas”, ha dicho, para a continuación insistir en las compras comunes de gas, en lugar de competir, lo que hace que suban los precios, como se pudo ver en agosto. “Debemos ser más listos”, ha dicho. Por ello, Bruselas propone que al menos un 15% del gas que se consume en la UE se compre de forma conjunta.
La segunda propuesta pasa por compartir gas con aquellos países de Europa central más expuestos al suministro ruso. Von der Leyen ha afirmado, no obstante, que debido al mercado altamente integrado de la UE, si un país se ve afectado por un problema, este tiene “un gran impacto” en el resto. Por eso ha llamado a la solidaridad entre Estados y ha considerado “absolutamente clave” que los países miembros compartan gas.
“Estas tres medidas: rellenar [las reservas de gas], ahorrar [en el consumo de energía] y compartir tendrán un impacto positivo en los precios, pero es necesario hacer más”, ha afirmado, y ha abogado por los topes de precios del gas y por un mercado alternativo de referencia para los precios del gas alternativo al TTF holandés, que solo contempla el precio del gas natural que llega por gasoducto.
Sobre los precios del gas para generar electricidad, se ha referido al “modelo ibérico”, la excepción lograda por España y Portugal que ha aligerado un tanto las facturas eléctricas dde los consumidores. “Realmente, merece ser considerado a nivel europeo”, ha dicho, pero “aun hay preguntas que responder”.
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