Florentino Pérez se presentó en el hotel Eurobuilding, rodeado de aplausos y con el himno de la Décima resonando en el aire, para clausurar su campaña de reelección a la presidencia del Real Madrid. A menos de 24 horas para que abrieran las urnas en la Ciudad Real Madrid, su discurso se centró en tres pilares fundamentales: la soberanía del socio, la crítica incisiva a la candidatura rival de Enrique Riquelme, y una fuerte denuncia hacia ciertos medios de comunicación.
El evento comenzó con un vídeo que evocaba sus más de dos décadas al frente del club, desde la promesa inicial del fichaje de Luis Figo en el año 2000 hasta la presentación de José Mourinho como entrenador, y la puesta en escena de los primeros fichajes, Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, que marcarán el inicio de su nuevo proyecto. Al tomar el micrófono, Florentino dio la bienvenida al Papa León XIV, quien visitará el Santiago Bernabéu, destacando con orgullo que el Papa se identificaba como seguidor del Real Madrid.
La soberanía del socio fue el eje central de su mensaje. Pérez enfatizó la importancia de la democracia interna, afirmando que las elecciones eran una prueba de que los socios son los verdaderos dueños del club. Recordó cómo, al asumir el mando en 2000, tuvo que avalar personalmente una deuda de 147 millones de euros para evitar que el Real Madrid dejara de ser patrimonio de sus aficionados.
El discurso tomó un tono incisivo cuando se refirió a Riquelme, sin nombrarlo directamente, pero lanzando críticas contundentes sobre su gestión y las promesas de fichajes. Culpó a la candidatura rival de propagar engaños, destacando el episodio en el que se anunció el fichaje de Erling Haaland en un programa de televisión, solo para que este fuera desmentido al instante por el propio jugador y su entorno. También recriminó el intento de acercamiento a Jürgen Klopp, un movimiento que fue rápidamente rechazado por el entrenador.
Además, Florentino no se limitó a criticar a su adversario; también extendió sus críticas a ciertos sectores de la prensa, señalando su complicidad con quienes difunden mentiras sobre el club. Se refirió a la controversia del caso Negreira, comprometiéndose a defender al Real Madrid de lo que consideró uno de los mayores escándalos en la historia del deporte.
Cuando el discurso tocó el ámbito económico, Pérez destacó que el club se mantiene en la cima de las finanzas deportivas, generando ingresos históricos que superan los 1,250 millones de euros en la temporada actual. Reiteró su compromiso de realizar un referéndum entre los socios para cualquier modificación importante en los estatutos, asegurando que todos los socios, no solo en lo emocional, sino también en lo económico, deberían ser dueños del club.
En un cierre inspirador, urgió a los socios a participar en las elecciones, recordando que su legado y el futuro del Real Madrid están en juego. Su llamado a la acción resonó en el salón, que respondió con una fuerte ovación mientras sonaba el himno original del club. Este 7 de junio, de 9:00 a 20:00, cerca de 100,000 socios tendrán la última palabra en Valdebebas sobre el futuro del Real Madrid.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


