El juzgado de instrucción número 1 de Segorbe ha decidido abrir una causa para investigar un presunto delito de lesiones y daños por el caso del tren que atravesó el incendio de Bejís el pasado mes de agosto. Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, de momento, no hay ninguna persona imputada ni citada a declarar ante el juez. La decisión del mismo se ha adoptado tras la recepción del atestado policial.
El accidente se produjo alrededor de las seis de la tarde del 18 de agosto cuando un tren de media distancia, con destino a Zaragoza, se adentró por el incendio declarado días antes en Bejís. Más de una docena de pasajeros, presas del pánico, decidieron abandonar el tren y correr por las vías. 11 de ellos resultaron heridos, tres de ellos, graves a causa de las quemaduras.
En una comparecencia en el Congreso, la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, explicó que ni Adif ni Renfe recibieron ningún aviso previo de que las llamas cercaban la vía. Según su relato, falló la cadena de comunicación. “No había notificación alguna de que había un incendio que podría afectar a la circulación y la maquinista actuó como debía, notificó al puesto de mando, solicitó la autorización para retroceder y retrocedió”, señaló la ministra.
La maquinista decidió dar marcha atrás 20 minutos después de realizar una llamada de asistencia. En su trayecto de vuelta, realizó hasta siete paradas para recoger, con la ayuda de algunos de los pasajeros que permanecieron en el tren, a aquellos que seguían corriendo por las vías pese al acecho de las llamas. “La maquinista puso en marcha el tren, cuando veía a uno de los heridos que se habían lanzado a correr por las vías, paraba, nosotros bajábamos, lo recogíamos y seguíamos la marcha”, relató Tomás Alhambra, de 32 años, que viajaba en el tren.
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