La participación de Siria en la Bienal de Venecia de 2026 marcará un hito significativo en el ámbito cultural del país, con un enfoque innovador que gira en torno a la figura de un solo artista, Sara Shamma. Esta decisión refleja un cambio profundo en la dirección cultural de Siria, que se encuentra actualmente en una nueva fase posterior a la guerra.
Desde su regreso a Siria en septiembre de 2024, tras ocho años en Londres y Damasco, Shamma ha experimentado un renacer personal y nacional. Sin previo aviso, la caída del régimen de Bashar al-Assad se produjo pocos meses después de su regreso, permitiéndole experimentar lo que describe como el renacer del país. Con un renovado sentido de pertenencia, camina por las calles redescubriendo la belleza de su hogar. “Es un país nuevo, y estoy muy contenta de poder ser parte de este cambio”, declara Shamma.
En el corazón de la propuesta de Shamma, titulada La Torre Tumba de Palmira, destaca su intención de crear una instalación inmersiva que combine pintura, arquitectura, luz, sonido y olor, basada en las antiguas torres funerarias de Palmira, destruidas por el Estado Islámico en 2015. Su obra no solo busca responder a la pérdida cultural, sino que también explora la posibilidad de reconstrucción, aludiendo al saqueo generalizado de artefactos sirios durante el conflicto. Shamma afirma: “Estas torres han sido destruidas, así que decidí crear una”.
La instalación, que incluirá 18 nuevas pinturas, invitará a los visitantes a recorrer un espacio arquitectónico creado por la artista. Este gesto es tanto conmemorativo como prospectivo; como expresa Shamma: “No hay vida sin muerte. Para mí, eso es la recreación de nuestro país”.
Este ambicioso proyecto ha estado en desarrollo durante varios años, originándose en 2019 para una exposición en el Museo Fitzwilliam de Cambridge, aunque su lanzamiento se vio postergado por la pandemia. La oportunidad de representar a Siria en la Bienal fue vista por Shamma como “perfecta” para su visión. “Quiero iluminar los buenos aspectos de Siria”, comparte.
Sara Shamma es conocida por sus pinturas figurativas cargadas de carga psicológica, donde la observación minuciosa del cuerpo humano es fundamental. Su trabajo, que a menudo inicia con autorretratos, evolucionará para esta presentación veneciana con nuevos colores y técnicas, resultado de casi cinco meses de dedicación artística. Ella espera que su obra penetre la mente subconsciente del espectador, buscando que cada visitante salga de la exposición transformado.
Para Shamma, esta muestra es una oportunidad única que no se repetirá. “Si todos los sirios comprendemos este hecho, podemos recrear nuestro país a nuestra manera”, concluye con esperanza.
Este evento tendrá lugar en la Università IUAV di Venezia, en el Cotonificio, Dorsoduro 2196, un espacio que promete ser testigo del renacer cultural de Siria en un contexto internacional.
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