Inditex, la mayor empresa del Ibex con una valoración de unos 87.000 millones de euros, ha anunciado este martes cambios de calado en su cúpula. Una revolución tan importante que implica incluso la sustitución del presidente. A petición de Pablo Isla y con el visto bueno de Amancio Ortega, el madrileño dejará la presidencia a final de marzo. Cuando cogerá las riendas de la empresa Marta Ortega Pérez, de 37 años, hija del fundador del grupo. Un relevo de la persona que ha dirigido la firma en la última década y que ha sido el artífice de elevar a Inditex hasta convertirla en la mayor compañía textil del mundo.
Cambios principales del grupo
El gran movimiento es el nombramiento de Marta Ortega como nueva presidenta de Inditex, cargo que asumirá el 1 de abril. En su caso, será presidenta dominical (en representación de la participación accionarial), no ejecutiva. Es decir, será la máxima responsable y lo supervisará todo. Pero no estará tanto en la gestión del día a día de los números de la empresa. Con esta fórmula, además, se evita que tenga una excesiva exposición pública. Por ello, emerge otra figura: Óscar García Maceiras, que ocupaba el cargo de secretario general y del consejo. Él será el nuevo consejero delegado y se convertirá en el primer ejecutivo de Inditex.
“Estos cambios son relevantes para la empresa y muy meditados. Forman parte de un proceso dentro de la compañía. Ahora es el momento de afrontar la nueva etapa”, ha reconocido Isla en la rueda de prensa posterior al anuncio, en la que ha estado acompañado por García Maceiras. Además, sobre la nueva estructura que se creará con su salida —Marta Ortega como presidenta y García Maceiras como primer ejecutivo—, el todavía presidente de Inditex ha explicado que aunque no es una estructura de gobierno corporativo muy común en España, sí que lo es en otras grandes empresas en varios países de Europa y de fuera de la UE.
¿Por qué ahora?
Entre los motivos para el adelanto hay uno principal: la buena situación que atraviesa Inditex una vez que parece haber dado carpetazo a la crisis del coronavirus. “Creemos que es un momento óptimo. La compañía tiene muchísima solidez, una estrategia bien definida y unos equipos fantásticos”, ha incidido el todavía presidente de la firma. Cerró el ejercicio 2020, el más difícil de su historia, con un beneficio de 1.106 millones de euros —un 70% menos que el año anterior—. Y en 2021 supera los niveles prepandemia en su primer semestre fiscal: entre febrero y julio obtuvo unos ingresos de 11.936 millones, muy por encima de las ventas de ese periodo de 2020, y también mejor que los guarismos de 2019, antes de la covid.
Otro factor que ha podido influir es que en este momento el relevo llega con Amancio Ortega, fundador del gigante textil, a sus 85 años, todavía algo presente en la vida de la empresa, lo que también facilita la transición. De hecho, la operación se acelera a iniciativa tanto de Pablo Isla como de Amancio Ortega, lo que muestra el carácter estratégico que tiene para Inditex.
Retos de Marta Ortega
Entre los retos principales que tendrá la hija del fundador de Inditex está la consolidación de la transformación digital del grupo. Esta es una de las grandes patas sobre las que se sustenta el crecimiento de la compañía a pesar de la crisis del coronavirus. Con una inversión multimillonaria, Inditex ha creado un complejo sistema digital basado en una plataforma propia que permite, entre otras cosas, unificar los inventarios de las tiendas físicas y electrónicas, además de permitir que se preparen los pedidos online directamente desde las tiendas. Esto ha sido clave para ser capaces de aumentar las ventas a pesar de tener tiendas físicas cerradas al público o con restricciones por la pandemia.
Además, para Marta Ortega supone un gran reto personal: “Siempre he dicho que dedicaría mi vida a desarrollar el legado de mis padres, mirando al futuro pero aprendiendo del pasado y al servicio de la compañía, nuestros accionistas y nuestros clientes, en el lugar donde se considere que soy más necesaria”, afirma en un comunicado enviado por la compañía este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Otra parte importante de la estrategia que tendrá que marcar será la evolución de los establecimientos. Desde hace años, el grupo apuesta por la reducción del número de tiendas para centrarse en las más grandes, lo que les permite atender tanto a la demanda física como digital. Este proceso valora asimismo que estén en ubicaciones de mayor calidad. Una estrategia que, en principio, se mantendrá. De hecho, Óscar García Maceiras, nuevo consejero delegado, ha incidido en este punto: “El modelo de negocio es muy sólido y estable. La compañía ha demostrado que sabe adaptarse a las nuevas circunstancias y nuestra tarea es continuarlo y desarrollarlo”.
Puedes seguir a Columna Digital en Facebook y Twitter, o visitar nuestra pagina oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


