La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han inaugurado un consultorio especializado gratuito en la prevención del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Este espacio se encuentra en el Hospital General de Zona No. 8, situado cerca de Ciudad Universitaria, y forma parte de una estrategia integral para fortalecer la salud sexual y reproductiva de la comunidad universitaria.
En el nuevo consultorio, se ofrecen tratamientos de Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) y Profilaxis Post-Exposición (PEP), ambos métodos antirretrovirales fundamentales en la lucha contra la infección por VIH. Estos servicios están disponibles para estudiantes regulares e irregulares, académicos, personal administrativo, así como para quienes participan en programas de intercambio y el personal por honorarios vinculado a la UNAM. Además, se brinda atención para otras infecciones de transmisión sexual y programas de vacunación contra Hepatitis A, Hepatitis B y el Virus del Papiloma Humano (VPH).
El consultorio inició su fase piloto el 19 de junio, con planes de replicar el modelo en todos los planteles de la UNAM en la Ciudad de México, así como en sus 21 centros foráneos y en los planteles de bachillerato para octubre. Es importante destacar que para acceder al consultorio, se requiere estar registrado en el IMSS, un proceso sencillo que puede completarse en línea. Al concluir dicha inscripción, los estudiantes obtienen un carnet que les permite acudir directamente al hospital sin importar la unidad médica asignada.
La creación de este consultorio responde a la urgente necesidad de atender a un grupo especialmente vulnerable: los jóvenes entre 20 y 34 años, quienes presentan la mayor incidencia de nuevos diagnósticos de VIH tanto en México como a nivel global.
La Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) es un medicamento diseñado para prevenir la infección por VIH. Es ideal para personas que no tienen el virus, pero que se encuentran en alto riesgo de contraerlo, ya sea a través de relaciones sexuales o el uso de drogas inyectables. Este medicamento actúa reduciendo de manera significativa el riesgo de infección, evitando que el VIH se establezca y se propague en el organismo.
La PrEP puede ser administrada en forma de pastillas diarias o mediante inyecciones cada dos meses. La eficacia de este tratamiento depende en gran medida de que el usuario lo tome siguiendo las pautas recomendadas y mantenga una adherencia constante. Sin embargo, es crucial aclarar que la PrEP no protege contra otras infecciones de transmisión sexual (ITS), por lo que el uso de condones sigue siendo fundamental para prevenir dichas infecciones.
Este avance en la atención de la salud sexual no solo busca reducir la transmisión del VIH, sino también contribuir al bienestar integral de la comunidad universitaria, proporcionando un recurso invaluable en la lucha contra una epidemia que sigue afectando a millones de personas en todo el mundo.
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