En un tiempo no tan lejano, el Manchester United se encontraba en la cúspide del fútbol, donde ganar la Premier League o la Champions League era la norma. Sin embargo, desde la salida de Sir Alex Ferguson, el club ha sufrido una notable decadencia. En este contexto, enlazar cinco victorias consecutivas se ha convertido en un reflejo del renacimiento esperado por los aficionados. A pesar de haber vencido a equipos destacados como el Manchester City, Arsenal, Fulham y Tottenham bajo la dirección de Michael Carrick, los ‘red devils’ no lograron mantener la racha, y tras empatar 1-1 contra el West Ham, el contador de victorias se reinició.
Carrick optó por mantener el esquema 1-4-2-3-1 que le ha dado resultados positivos, alineando a Cunha en la banda izquierda debido a la baja prolongada de Dorgu. Desde el inicio del encuentro, el West Ham mostró un mayor ímpetu, con Summerville tomando la delantera al crear oportunidades. Un centro de Summerville, peinado por Bowen, exigió una espectacular palomita del portero Lammens antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora.
Aunque Mainoo y Bruno Fernandes intentaron tomar el control del juego, fue un córner rasante del luso que casi da frutos; el remate de Luke Shaw fue salvado sobre la línea por Wan Bissaka, antiguo compañero de los ‘red devils’. Sin cambios en la alineación, Carrick realizó un único ajuste en la segunda mitad al modificar ligeramente la posición de Cunha y Mbeumo. Pese a estos cambios, el West Ham respondió eficazmente, marcando un gol que dejó a los visitantes descolocados. Bowen, tras ganar un duelo a Shaw, asistió a Soucek para el 1-0.
El Manchester United tuvo dificultades para generar juego en posiciones avanzadas, evidenciando la falta de fluidez en su ataque frente a un West Ham sólido y bien organizado. Además, la suerte no estuvo de su lado, ya que un gol anulado a Casemiro en el minuto 62 dejó a su equipo sin la opción del empate en ese momento crucial.
Con poco más de 20 minutos restantes, Carrick decidió refrescar el ataque al introducir a Benjamin Sesko, que luego fue acompañado por Joshua Zirkzee. A pesar de que las ideas seguían sin fluir, Zirkzee tuvo una oportunidad de cabeza que se fue desviada. Fue en el tiempo de descuento, exactamente en el minuto 96, cuando un centro de Mbeumo encontró a Zirkzee, quien empató el partido; sin embargo, el gol llegó demasiado tarde para cambiar el rumbo del encuentro.
El empate mantiene al Manchester United en la cuarta posición de la Premier League, pero los hinchas se preguntan si este resultado es solo un intento de afianzar una estabilidad que todavía parece lejana. La semana del 10 de febrero de 2026, los ‘red devils’ tienen aún mucho que demostrar si desean volver a ser lo que alguna vez fueron en el fútbol mundial.
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