A la hora de la verdad, cartas arriba. Se abre la puerta de la segunda semana y, tomada la temperatura del torneo y despedida ya Serena Williams, los ojos se van descaradamente hacia otros dos nombres propios. En Nueva York, estos días, no hay jugador ni jugadora que arrastre tanto como Rafael Nadal, a cuyo paso se generan remolinos con el objetivo de conseguir una foto o una firma. También es muy reclamado Carlos Alcaraz, que enfila sudoroso el mismo recorrido hacia el vestuario de la Arthur Ashe y acepta los selfies, luciendo siempre dentadura. “¡Vamos, Rafa!”. “¡C’mon Carlitos!”. Ambos enganchan, los dos marcan el ritmo. Pasan los días y uno y otro empiezan a crecer: efectivamente, ya están aquí.
El discurso de Nadal (6-0, 6-1 y 7-5 a Richard Gasquet en la tercera ronda) deja ver entre líneas que empieza a reconocerse y que lo del jueves –colapso ante Fabio Fognini– fue “una situación un pelín anormal”. Dos noches después, completa una sesión reconstituyente contra el francés Gasquet, viejo amigo e incluso aliado: 18-0 ya en el particular. Solo Novak Djokovic (18-0 con Gael Monfils) ha firmado un ensañamiento similar. “Superar momentos complicados te refuerza mental y tenísticamente”, valora el balear, que por primera vez en esta edición actuará (hacia las 20.00, Eurosport) en el turno diurno, contra el estadounidense Frances Tiafoe (26º del mundo, 24 años).
“He elevado el nivel. Ha sido un partido importante para mí, con una sensación mejor, pero ahora hay que seguir aumentándolo”, se exige. “Las situaciones difíciles te ayudan a conseguir un nivel medio-alto que te da tranquilidad. Había hecho una buena semana previa de entrenamientos, pero sin jugar partidos, con lo cual llevaba muchas semanas sin competir [tras la retirada en Wimbledon por el abdominal]. Confío en que los dos sets del otro día [frente a Fognini] y el partido de hoy [ante Gasquet] me permitan afrontar la segunda semana con opciones de subir el nivel”, prorroga el campeón de 22 grandes, invicto esta temporada en los majors (22 triunfos, ninguna derrota).
Pese a todos los contratiempos, él marca el paso de un torneo y un curso que también subraya el rendimiento soberbio de Alcaraz. El joven de El Palmar (triple 6-3 a Jenson Brooksby) ya es el tenista que más victorias (47) ha firmado en 2022, por delante del griego Stefanos Tsitsipas (46). Después de un verano agitado, en el que se le escaparon los títulos de Hamburgo y Umag, y en el que reconoció haber sentido la presión en Montreal y Cincinnati, va recuperando el brío en Flushing Meadows, cada vez más suelto y más resolutivo.
“Sí, estoy disfrutando y pasándomelo bien. Creo que lo confirma el nivel al que he jugado, estoy haciéndolo bastante bien. Y eso es lo que debo seguir haciendo, disfrutar”, señala el murciano, que el año pasado progresó hasta los cuartos de final y esta vez asiste como uno de los candidatos. “La verdad es que tengo bastante confianza en mi juego y mi físico, en cómo estoy sintiéndome en la pista”, añade mientras en el horizonte se divisa un potencial choque entre él y Nadal en las semifinales. Todos lo desean. Al fin y al cabo, él y el mallorquín son las ruedas a seguir en este ejercicio en el que imponen ritmo.
La estadística anual refleja que el veterano (36) es el tenista con mejor promedio de victorias (90,2%) y que el aprendiz de 19 años (83,6%) es su inmediato perseguidor, ambos por delante del ausente Novak Djokovic (82,1% en su escasa intervención), Nick Kyrgios (79%) y Jannik Sinner (78,4%). No hay tampoco tenista que haya levantado más trofeos que ellos dos, cuatro por barba: Melbourne, Australia, Acapulco y Roland Garros para Nadal, y Río, Miami, Barcelona y Madrid en la vitrina de Alcaraz.
“En términos de creatividad, él [Alcaraz] es el mejor del circuito. En ese sentido podemos compararlo con Rafa; los dos son capaces de adaptarse a cada situación de una forma fantástica. Él ha mejorado en todo. Es increíble cuando mete un pie dentro de la pista y sabe jugar a lo grande. Tiene un abanico extenso de posibilidades con su juego”, le elogia su rival en los octavos, el croata Marin Cilic. Se medirán al cierre de la jornada (hacia las 3.00); Nadal, en cambio, se estrenará en la sesión diurna después de las tres rondas nocturnas.
Puedes seguir a Columna Digital Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


