Las subastas de arte de Christie’s celebradas el jueves en Nueva York ratificaron el tirón de dos maestros del periodo contemporáneo. La venta de ocho obras de Pablo Picasso y una acuarela de Vicent Van Gogh animaron la sala y se saldaron con cifras millonarias. Uno de los momentos de más pugna entre compradores, —uno desde Nueva York y otro por teléfono desde Londres— vino a cuenta del cuadro Jean-Michel Basquiat de Andy Warhol cuyo precio final superó las expectativas, al alcanzar los 40 millones de dólares con tasas e impuestos (cerca de 35 millones de euros).
Los ocho cuadros
Distintos periodos, realizados por Picasso recaudaron más de 92,5 millones de dólares, según informó EFE. La obra que mayor expectativa despertó fue Mosquetaire à la pipe II un cuadro que nunca se había subastado y que fue pintado en 1968. Se vendió por un precio de martillo de 30 millones de dólares, que con tasas e impuestos se corresponde con un total de 34,7 millones.
Femme accroupie en costume turc II (Jacqueline) (1955), vendida ayer por 25,5 millones, tampoco había sido nunca subastada al haber permanecido en manos de una misma familia durante tres generaciones, después de haberla comprado en 1957. Homme à la pipe (1968) se vendió por 15,4 millones, y un retrato de su primera mujer Olga, Profil (1930), por 7,3 millones. Le repas de l’accrobate (1905) fue subastado por 7,1 millones; Homme à la guitarre (1912-1913) por 846.000; Verre et bouteille sur une table (1913) por 587.000; y Tête d’homme barbu à la cigarette (1964) por 1,1 millones.

En la subasta impresionista celebrada poco antes
En la que se ofertaba la colección del magnate del petróleo estadounidense Edwin L. Cox, fallecido el año pasado, destacó Cabanes de bois parmi les oliviers et cyprès (1889), del holandés Vincent Van Gogh. La obra fue subastada por última vez en 1923 y fue recibida con entusiasmo. Hasta ocho personas pujaron por el cuadro por teléfono y en la sala, y finalmente alcanzó los 62 millones de dólares de precio de martillo para llegar a un monto total de 71,3 millones de dólares, cifra mucho más alta que los 40 millones que había estimado la casa de subastas.
Tampoco se quedó corta una segunda obra de Van Gogh, Jeune homme au bleuet, pintada en junio de 1890 pocas semanas antes de morir, que alcanzó los 46,7 millones de dólares tras una larga batalla entre varios compradores en Nueva York y Hong Kong. El cuadro Mueles de ble (1888) se vendió ayer por 35,9 millones de dólares, había sido mostrado por última vez en 1905 y retrata una bala de heno en Arles, donde el artista vivió. A diferencia de la mayor parte de su obra, este paisaje no está hecho con óleo sino con tinta, acuarela y gouache.
Obra que despertó gran expectativa
Fue L’Estaque aux toits rouges (1883-1885), de Paul Cézanne, exhibido en público solo una vez desde que se pintó en 1889, con un precio de salida de 23 millones de dólares, tardó menos de un minuto en alcanzar los 40 millones. Su precio final fue de 55,3 millones. Jeune homme à sa fenetre, del impresionista francés Gustave Cailebotte, batió un récord del artista, puesto que alcanzó los 46 millones de dólares de precio de martillo y los 53 millones de dólares con tasas e impuestos.
Después de más de un año de pausa las subastas con público en vivo han vuelto a celebrarse en Nueva York. El mensaje de Christie’s y Southeby’s es el mismo: la venta está yendo muy bien. Se espera que superen los mil millones de dólares en una semana. “Está siendo nuestra temporada de ventas más larga desde 2015″, todo un récord según declaró, Brooke Lampley, presidenta del departamento de bellas artes de Southeby’s, a la agencia AFP.
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