Más de un millar de católicos LGBT+ y sus familiares han emprendido este fin de semana una peregrinación histórica al Vaticano en conmemoración del “Año Santo”. Este evento representa un hito y es visto como una “señal importante” hacia la aceptación de la diversidad dentro de la Iglesia católica. Las más de 1,400 personas, provenientes de alrededor de 20 países, respondieron a la convocatoria de la asociación italiana La Tenda di Gionata, participando en el Jubileo de la Iglesia, un evento que se celebra cada 25 años.
Aunque no se prevé una reunión privada con el papa León XIV, esta peregrinación es la primera de su tipo que se integra en el calendario oficial del año jubilar. Entre los asistentes se encuentra Yveline Behets, una mujer transgénero de 68 años que recorrió a pie 130 km junto a otros miembros de la comunidad LGBT+ a lo largo de la Vía Francígena, una ruta de peregrinación que conecta Inglaterra con la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
Behets comparte sus esperanzas de que la Iglesia conceda mayor espacio a la “pluralidad” en el contexto católico, donde muchas personas no se sienten reconocidas.
El evento también incluyó una misa a cargo del vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, celebrada en la iglesia del Gesù en el corazón de Roma, lo que marca un acontecimiento significativo para la comunidad católica LGBT+. Hugo, un participante franco-quebequés, declaró que poder sentirse más incluidos en la Iglesia es “realmente importante” para ellos y expresó la esperanza de que esta experiencia pueda alentar a otros a ser más acogedores con los homosexualidad dentro del ámbito religioso.
Sin embargo, el camino hacia la inclusión en una institución de dos mil años sigue siendo arduo. El catecismo católico continúa considerando los actos homosexuales como “intrínsecamente desordenados”, lo que crea desafíos para la comunidad. A pesar de los avances en la acogida que ha promovido el papa Francisco desde su elección en 2013, incluyendo la reciente decisión de permitir bendiciones a parejas del mismo sexo, la oposición persiste, particularmente entre sectores conservadores.
Este evento pone de relieve el deseo de muchas personas de ser reconocidas y aceptadas, y la necesidad de un cambio cultural dentro de la Iglesia. Beatrice Sarti, una madre de Bolonia que acompaña a su hijo gay, subrayó que muchos jóvenes ya no asisten a la iglesia porque sienten que su identidad es rechazada. Según ella, esto debe cambiar.
Con cada paso hacia el Vaticano, los peregrinos portaban una cruz decorada con los colores del arcoíris, simbolizando su búsqueda de reconocimiento y aceptación. La experiencia de la peregrinación, junto con los gestos de acogida del papa Francisco, han abierto puertas hacia nuevos diálogos y reflexiones sobre la homosexualidad dentro de la Iglesia. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer para lograr una plena integración de la comunidad LGBT+ en la vida eclesial.
Esta información corresponde al evento tal como se presentó en la fecha de publicación original, el 6 de septiembre de 2025.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


