Veracruz se ha consolidado como el estado más peligroso para el ejercicio del periodismo en México. Este trágico estatus se ha evidenciado con la reciente y lamentable muerte de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora de Pulso Informativo del Sureste. La periodista fue secuestrada el 2 de junio de 2026, y sus restos fueron encontrados casi un mes después, en un rancho del municipio de Moloacán, Veracruz.
En un período de 26 años, desde 2000 hasta 2026, un total de 178 periodistas han sido asesinados en México por su labor informativa, según datos de Article 19. Veracruz, en particular, ha acumulado 34 homicidios, lo que lo posiciona como el estado más violento. En lo que va del año 2026, de las cuatro muertes de comunicadores registradas, tres han ocurrido en esta entidad.
El 8 de enero, Ramírez Castro, director del portal Código Norte Veracruz, fue asesinado a balazos en Poza Rica. Posteriormente, el 11 de junio, Luis Ángel López Valdés, reportero del diario Vanguardia, encontró un destino similar en la misma ciudad. Tras el secuestro de Roxana Guzmán, su caso se volvió emblemático y provocó una ola de indignación. El acto violento fue grabado por su hijo, y a pesar de que el video se volvió viral, las autoridades solo emitieron una condena inicial y anunciaron que iniciarían una investigación.
El 3 de julio, la fiscalía estatal confirmó que los restos hallados correspondían a la periodista. En este sentido, se descubrió la posible implicación de policías municipales en el crimen, quienes, según la investigación, proporcionaban recursos y apoyo logístico a un grupo delictivo.
Ante la gravedad de los hechos, Article 19 instó a las autoridades a hacer justicia no solo en el caso de Roxana Guzmán, sino también en el de los otros 177 periodistas que han perdido la vida en las últimas décadas. Detalle importante: en el registro de Article 19 se destaca que de los 178 comunicadores asesinados, 165 eran hombres y 13 eran mujeres, indicando un contexto de violencia desproporcionada.
La violencia contra los periodistas ha mostrado patrones alarmantes a lo largo de los sexenios. Durante el mandato de Felipe Calderón, se registraron 48 homicidios, el período más letal hasta ahora. Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador vieron 47 muertes de informadores cada uno, y Claudia Sheinbaum enfrenta la crítica de haber tenido 12 asesinatos en solo dos años de su administración.
Los estados más violentos para ejercer el periodismo han sido, según los datos más recientes:
1. Veracruz: 34 homicidios
2. Guerrero: 20
3. Chihuahua: 15
4. Oaxaca: 15
5. Tamaulipas: 15
6. Sonora: 10
7. Michoacán: 8
8. Sinaloa: 7
9. Guanajuato: 6
10. Coahuila y Estado de México: 5 cada uno.
Los años 2022, 2017 y 2016 representan los picos más altos de asesinatos de periodistas, con 13, 12 y 11 víctimas, respectivamente.
La situación actual del periodismo en México es un reflejo de un entorno hostil, donde el ejercicio de la libertad de expresión está en constante riesgo. Lesiones profundas a la democracia y a los derechos humanos emergen como resultado de esta violencia sistemática. Mientras se realicen investigaciones y se exija justicia, el periodismo en México se enfrenta a su mayor desafío: informar en un contexto donde cada palabra puede significar un acto de valentía o una sentencia de muerte.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

