Aumentan los casos de criptosporidiosis en Europa y España por un protozoo intestinal que sobrevive incluso en aguas tratadas.
Con la llegada del verano y el incremento del uso de piscinas y parques acuáticos, expertos advierten sobre un riesgo invisible para la salud: Cryptosporidium, un microorganismo intestinal resistente al cloro, causante de brotes de criptosporidiosis, una enfermedad caracterizada por diarrea acuosa que puede llegar a ser grave.
Aunque el cloro es un desinfectante eficaz, Cryptosporidium puede sobrevivir durante días en aguas tratadas, convirtiéndose en una de las principales causas de enfermedades gastrointestinales relacionadas con el agua en el mundo.
Casos en aumento
Las autoridades sanitarias han detectado un aumento significativo de infecciones en Europa. Reino Unido registró un 83% más de casos entre 2022 y 2023, especialmente en niños. En España, se notificaron 4.061 casos en 2023, seis veces más que la mediana de años anteriores.
Los brotes se han asociado tanto a actividades recreativas en piscinas como a visitas a granjas. De hecho, 17 brotes en 2024 en Inglaterra y Gales se vincularon al contacto con animales. En Gales, 89 personas se infectaron tras acariciar corderos y terneros en una granja educativa.
¿Qué es la criptosporidiosis?
La criptosporidiosis es una infección causada por protozoos del género Cryptosporidium, que se transmiten por vía fecal-oral: contacto con animales o personas infectadas, alimentos o aguas contaminadas.
Produce síntomas como:
Diarrea acuosa (a menudo intensa)
Dolor abdominal
Fiebre leve
Náuseas y pérdida de peso
La infección suele remitir espontáneamente en personas sanas, pero puede ser grave o incluso mortal en pacientes inmunocomprometidos, como quienes viven con VIH.
Alta resistencia y rápida transmisión
Basta con ingerir solo 10 ooquistes del parásito para desarrollar la enfermedad. En piscinas, una sola persona infectada puede contagiar a decenas si no se respetan las normas básicas de higiene.
En países con buena infraestructura sanitaria, Cryptosporidium es responsable de hasta el 7% de las diarreas. A nivel global, se estiman más de 823.000 casos al año.
Recomendaciones para prevenir contagios
La prevención requiere un enfoque riguroso:
Evitar tragar agua en piscinas, ríos o fuentes no tratadas
Lavarse bien las manos tras tocar animales o tierra
No bañarse hasta dos semanas después de haber tenido diarrea
Cocinar bien los alimentos y evitar productos no pasteurizados
Usar prácticas sexuales seguras para evitar transmisión oral-fecal
Además, es clave mejorar el rastreo de contactos, ya que las personas pueden seguir excretando el parásito semanas después de recuperarse.
Un enfoque global
El control de Cryptosporidium exige una estrategia conjunta basada en el enfoque “One Health”, que integre salud humana, veterinaria y ambiental. Esto incluye reforzar la higiene en espacios acuáticos compartidos, aumentar la vigilancia epidemiológica y concienciar a la población sobre los riesgos de este parásito invisible, pero persistente.
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