El pasado 3 de julio de 2025, el docente Esteban ‘N’ fue sentenciado a seis meses de prisión por el delito de omisión de auxilio, tras la trágica muerte de su alumno, Martín Damián, de 10 años. Este desafortunado suceso tuvo lugar en octubre de 2023 en la escuela primaria Eucario Zavala, situada en Mexicali, Baja California.
La condena impuesta es la más baja posible según la ley, además de una multa de solo dos mil pesos para Esteban Canchola Herrera. Aunque el Ministerio Público había solicited una pena máxima de un año y medio de prisión y una indemnización de seis millones de pesos, el juez decidió imponer la sanción mínima después de una extensa audiencia.
Sin embargo, Esteban no ingresará en prisión; deberá firmar mensualmente ante el Ministerio Público para mantener este beneficio. Este desenlace ha suscitado variadas reacciones. Algunos consideran que el profesor no ha recibido la justicia adecuada y que su culpabilidad es cuestionable, mientras que otros, incluidos los padres de Martín, demandan una mayor responsabilidad.
Los triste eventos sucedieron el 30 de octubre de 2023, cuando Martín se golpeó la cabeza durante un partido de fútbol escolar. Algunas versiones indican que el niño fue empujado por otro estudiante, en lo que se presume fue un caso de bullying. Horas más tarde, el niño informó a su maestro que se sentía mal. La defensa de Esteban sostiene que él cumplió con todos los protocolos escolares al notificar a los padres y trasladar al menor a una clínica de salud.
A pesar de que Martín presentó síntomas alarmantes, incluyendo vómitos, fue dado de alta, solo para que más tarde perdiera el conocimiento y falleciera debido a una muerte cerebral. Este giro de los acontecimientos ha alimentado un debate en el país, con los padres del menor acusando a Esteban de no actuar a tiempo, mientras que los colegas del docente apoyan su argumentación de que siguió los procedimientos adecuados.
La sentencia ha dado pie a protestas por parte de docentes y sindicatos, quienes argumentan que este tipo de resoluciones coloca a los educadores en una posición vulnerable frente a situaciones fuera de su control. Por su parte, el padre de Martín, Martín González, expresó su descontento con la resolución judicial, calificándola de burla y exigiendo una revisión del proceso.
La situación refleja una realidad compleja en el ámbito educativo, donde los maestros deben navegar entre la responsabilidad y las inevitables contingencias que pueden surgir en un entorno escolar. La historia del maestro Esteban y su alumno pronto se ha convertido en un símbolo del debate en torno a la seguridad y la responsabilidad en las escuelas, y continuará siendo un tema de conversación en el futuro.
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