Una iniciativa legislativa en el Estado de México ha surgido para transformar el panorama del transporte público y fomentar el reciclaje. La propuesta busca que los usuarios del sistema de transporte estatal, como el Mexibús y el Mexicable, puedan obtener saldo para viajar gratis a cambio de depositar materiales reciclables en máquinas automatizadas ubicadas en las estaciones.
Este planteamiento fue presentado por la diputada local Arleth Stephanie Grimaldo Osorio, quien ha subrayado la necesidad de desarrollar un sistema que incentive la recolección de envases de plástico, vidrio y aluminio. La dinámica es sencilla: los usuarios depositarían estos materiales en las máquinas, lo que les generaría puntos que podrían ser acreditados a su tarjeta de transporte, permitiéndoles así cubrir el costo de futuros viajes dentro de la red estatal.
Para asegurar que esta innovadora iniciativa funcione, se propone que la Secretaría de Movilidad colabore estrechamente con la Secretaría del Medio Ambiente. Esta colaboración no solo facilitaría el acopio de los materiales reciclables, sino que también garantizase una administración eficiente de los incentivos a los usuarios.
En el contexto del Estado de México, es crucial comprender el desafío que representa la gestión de residuos. La entidad genera alrededor de 16,139 toneladas de basura diariamente, lo que representa aproximadamente el 14% del total del país, según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Sin embargo, menos del 11% de estos desechos recibe un tratamiento adecuado, revelando un desbalance alarmante entre la producción y la capacidad de gestión de residuos.
La propuesta mexicana también se inspira en experiencias internacionales exitosas. En Medellín, Colombia, el programa “Recarga Verde” ha demostrado resultados concretos, logrando que más de un millón de envases plásticos se intercambien por recargas en tarjetas de transporte en su primer año de operación, evitando así la emisión de más de 75 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. De manera similar, en Sídney, Australia, máquinas automáticas que aceptan botellas y latas brindan incentivos económicos, lo que también sirve como referencia fundamental para el diseño de este programa en el Estado de México.
Esta iniciativa, presentada el 15 de marzo de 2026, promete no solo aliviar la carga económica de los usuarios del transporte público, sino también contribuir a la solución de uno de los problemas ambientales más apremiantes de la región. Con la implementación de un sistema que interrelacione el reciclaje y el transporte, se podría sentar un precedente para una gestión más eficiente y responsable de los recursos en el Estado de México.
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