Más de 300 trabajadores del Victoria and Albert Museum (V&A) en Londres están a punto de tomar una importante decisión: votar sobre la posibilidad de un paro laboral, en medio de crecientes preocupaciones sobre salarios, condiciones de trabajo y políticas de seguridad relacionadas con el calor extremo que afecta al país. La votación se lanzó el 23 de julio, como parte de una iniciativa impulsada por el Public and Commercial Services (PCS) union, y abarca a empleados de varias sedes del museo, incluyendo su emblemático edificio en South Kensington y el Young V&A en Bethnal Green.
Los motivos de esta ballot son claros. Los empleados han señalado que las temperaturas récord, la escasa oferta de agua potable durante sus turnos y las disputas salariales han llevado la situación a un punto crítico. La demanda del sindicato es contundente: un aumento salarial mínimo del 4%, políticas que cierren las áreas públicas cuando las temperaturas interiores superen los 30°C, y garantizar una mayor protección para el personal que trabaja en estas condiciones adversas. Un aspecto particularmente llamativo es la solicitud de que el personal del V&A East Storehouse pueda transportar agua mientras trabaja, una consideración clave dada la prohibición actual que les obliga a depender de relevos para tomar descansos.
El V&A, aunque asegura que todos sus empleados directos ganan al menos el salario mínimo de Londres, ha reconocido que algunos contratados no cumplen con este estándar. La administración del museo ha manifestado que la acreditación como empleador del London Living Wage se estará revisando más adelante este año. Este contexto se produce en una de las temporadas veraniegas más calurosas registradas en Gran Bretaña, y se considera que esta situación representa una de las primeras ocasiones en que se plantea una huelga centrada específicamente en las condiciones laborales durante una ola de calor.
Desde que las negociaciones comenzaron en febrero, el V&A ha propuesto un aumento del 3.6% en la nómina, así como aumentos salariales por encima de la inflación y un 6.9% de aumento para sus empleados menos remunerados. Además, han implementado descansos adicionales, incrementado las rotaciones del personal y cerrado varias galerías en South Kensington, incluso interrumpieron el servicio del Young V&A por 11 días durante la oleada de calor más severa.
Por otra parte, el sindicato Prospect está llevando a cabo su propia votación entre los miembros del V&A en relación con los salarios y las condiciones laborales, cuyo cierre está previsto para el 29 de julio.
El desenlace de estas votaciones podría marcar un punto de inflexión en la forma en que se gestionan las condiciones de trabajo en los museos, especialmente en contextos de clima extremo. La atención permanece centrada no solo en el uso de políticas adecuadas por parte de las instituciones, sino también en cómo estas decisiones impactan la seguridad y el bienestar de sus trabajadores.
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