El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, anunció durante un acto frente al Parlamento en Belgrado que dejará su cargo en unas semanas. Este comunicado se produce en medio de protestas estudiantiles y elecciones anticipadas, en un contexto marcado por tensiones sociales y políticas. Ante una multitud de simpatizantes, Vucic agradeció a sus aliados de coalición, enfatizando que esta sería su última intervención como presidente ante una gran concentración.
“Gracias a los socios de coalición que han estado con nosotros. Seré presidente durante unas semanas más y después dimitiré. Esta es la última vez que me dirigiré a tanta gente como presidente”, comentó Vucic, dejando entrever un cambio inminente en el liderazgo del país.
Este anuncio se da en un clima de creciente malestar, especialmente tras la tragedia ocurrida en noviembre de 2024, cuando el colapso de una marquesina en la estación de tren de Novi Sad resultó en la muerte de 16 personas. Este incidente no solo desató críticas hacia la gestión gubernamental, sino que también impulsó manifestaciones masivas que exigían responsabilidad por las condiciones estructurales y posibles casos de corrupción relacionados con la infraestructura pública.
Las protestas, lideradas en gran parte por estudiantes, han estado marcadas por episodios de violencia y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en diversas ciudades del país. En respuesta a esta situación, los estudiantes han llevado a cabo actos conmemorativos en Novi Sad y han hecho un llamado a elecciones generales, considerando el incidente como un símbolo del deterioro institucional en Serbia. Recientemente, también se ha planificado una nueva manifestación estudiantil en Kraljevo, un indicativo de la persistente presión social.
Con más de una década en el poder, Vucic se ha comprometido a no buscar la reelección, aunque ha insinuado su deseo de seguir activo en la política y, potencialmente, aspirar al puesto de primer ministro. En este escenario, propuso que el próximo partido oficialista adopte el nombre de “Serbia Unida”, con el objetivo de fortalecer la unidad nacional y enfrentar los desafíos electorales de manera renovada.
A pesar de los logros económicos que el presidente ha destacado, como la transformación de Serbia en un país en crecimiento dentro de la región y de Europa, enfrenta serias críticas por la persistencia de prácticas autoritarias, la falta de transparencia en la administración pública y el deterioro de las condiciones democráticas.
Líderes estudiantiles, como Savo Manojlovic, han interpretado la renuncia de Vucic y la convocatoria a elecciones anticipadas como un intento de evitar una caída ante la creciente fuerza del movimiento opositor. Este contexto se complica aún más por las obligaciones que Serbia debe cumplir para avanzar en su proceso de adhesión a la Unión Europea, que incluyen el fortalecimiento del estado de derecho y la garantía de elecciones libres.
A medida que se acercan los plazos para su dimisión y la disolución del Parlamento, la expectativa sobre el futuro político de Serbia crece. El partido de Vucic, el Partido Progresista Serbio, se prepara para una contienda electoral en un ambiente de descontento social y movilización opositora, que ha alcanzado niveles sin precedentes en los últimos años.
(Actualización: Datos correspondientes a 2026-06-27).
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