Zongolica, un municipio clave en Veracruz, ha sido el foco de intensa competencia política y familiar en las recientes elecciones locales. En un escenario inusual, de los siete candidatos a la alcaldía, tres estaban emparentados, destacando la rivalidad entre los hermanos Mezhua Campos. La morenista Lidia Irma Mezhua Campos, diputada local con licencia, se enfrentó en las urnas a su hermano Juan Carlos, en una contienda donde ambos exalcaldes por el PRD intentaron recuperar poder tras desvincularse del partido hace cuatro años.
Lidia Irma quedó en tercer lugar con 1,586 votos, mientras que Juan Carlos buscaba regresar a la alcaldía como candidato independiente. Sin embargo, a pesar de su duelo familiar, los dos hermanos no lograron reunir más votos que el ganador, Ignacio Ramírez Flores, de Movimiento Ciudadano (MC), quien se proclamó como el nuevo alcalde electo.
El fenómeno de la fragmentación del voto se evidenció en la región, donde el PT y Morena solo lograron postular candidatos comunes en 60 de los 212 municipios de Veracruz, y Zongolica no fue uno de ellos. La dirigencia del PT había condicionado su participación en una coalición oficialista a cambio de alcaldías específicas, pero finalmente ambos partidos no atravesaron esta línea de alianzas en muchas localizaciones clave.
Por primera vez en tres décadas, el PT alcanzó 28 presidencias municipales, aunque sus líderes admiten que pudieron haber duplicado este número si hubieran actuado más rápidamente en la incorporación de morenistas desplazados. En contraposición, la alianza entre Morena y el PVEM les permitió despojar al PAN de su alcaldía en Veracruz, aunque también permitió que MC obtuviera victorias significativas en varios municipios, entre ellos Papantla y Alto Lucero.
Por otro lado, en Poza Rica, el emecista Emilio Olvera Andrade marcaba una ventaja del 5% sobre la candidata de Morena-PVEM, Janeth Adanely Rodríguez, al cierre del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), pero faltaban aún actas por contabilizar. La situación era similar en Alvarado, donde el hijo del extinto líder del sindicato petrolero, Hipólito Deschamps, no pudo superar las preferencias obtenidas por el candidato del PVEM, Alberto Ángel Cobos.
Un año después de la elección de Rocío Nahle como gobernadora de Veracruz, el estado muestra una fragmentación del voto inusitada. Ningún partido ha superado el millón de votos, con Morena liderando los resultados con el 31.5% y MC como segunda fuerza con un 19.16%. La competencia es feroz, con el PAN, PT y PRI disputándose un tercer lugar, mientras que este último ha enfrentado dificultades en municipios relevantes, llevando a postulaciones que no resultaron competitivas.
El corredor Boca del Río-Veracruz y la sierra de Zongolica, que años atrás eran feudos de caciques determinados, están experimentando un cambio en la dinámica política, aunque la influencia de las figuras tradicionales sigue presente. Este desenlace deja entrever un futuro incierto para la política en Veracruz, donde los cambios de signo partidista parecen inminentes, pero el legado de los caciques persiste.
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