Un ataque presuntamente llevado a cabo por los hutíes, un grupo rebelde también conocido como Ansar Allah y respaldado por Irán, ha provocado la muerte de al menos cuatro personas en el Mar Rojo. Este incidente, que tuvo lugar el 11 de agosto de 2026, se produjo cerca del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. Las autoridades yemeníes, pertenecientes al gobierno reconocido internacionalmente, han confirmado que el buque atacado era el Tihamah, un carguero que transportaba suministros alimentarios.
El ataque se describe como parte de una intensificación de hostilidades en la región, en un trasfondo de tensión creciente entre Irán y Estados Unidos. Según el ministerio de Transporte del gobierno yemení, los hutíes realizaron “tres ataques sucesivos con misiles balísticos” contra el Tihamah, resultando en un incendio en el barco y en la trágica muerte de tres tripulantes de nacionalidad paquistaní y un indonesio, además de varios heridos.
Informes adicionales indican que el número de muertes podría ser aún mayor. Fuentes de la Guardia Costera yemení y oficiales militares han señalado que cinco personas podrían haber muerto en el ataque. Sin embargo, la empresa británica de seguridad marítima Vanguard había notificado previamente sobre la pérdida de al menos dos vidas en el Tihamah, aunque no se habían atribuido responsabilidades claras.
Este ataque marca una escalada significativa en la hostilidad marítima en el Mar Rojo, que ya se encontraba en un estado de tensión después de que los hutíes anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita el mes pasado. Este bloqueó tiene como trasfondo el colapso de una tregua que había estado vigente durante varios años en el conflicto en Yemen, donde los hutíes combaten contra el gobierno respaldado por Arabia Saudita.
Las aguas del estrecho de Bab el Mandeb son cruciales para el transporte marítimo, y los recientes ataques han generado preocupaciones para las navieras, que ya se enfrentan a la incertidumbre derivada del cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el tráfico de petróleo. Según datos recientes, el estrecho de Bab el Mandeb observaba un tráfico promedio de 32 buques diarios, significativamente inferior a los 50 barcos que solían transitar antes del anuncio del bloqueo.
La falta de responsabilidades claras y la escalada de la violencia han llevado a una mayor incertidumbre en la región. La industria marítima está en alerta máxima, y se han intensificado las preocupaciones sobre la seguridad de los barcos en estas aguas molestas.
A medida que la situación continúa desarrollándose, la comunidad internacional observa de cerca, y se espera que los acontecimientos evolucionen con rapidez. El ataque del 11 de agosto simboliza no solo el conflicto en Yemen, sino un escenario más amplio de tensiones en el que involucra a actores regionales y globales, resaltando la fragilidad de la paz en una región que continúa siendo un punto caliente en el mapa geopolítico.
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