La crisis institucional en el Real Zaragoza alcanza un nuevo nivel tras la inminente salida de Rubén Sellés, quien ha quedado marginado en un club que atraviesa momentos críticos. Aunque la decisión aún no se ha hecho oficial, las informaciones indican que el club blanquillo se apresta a ejecutar cambios significativos en su estructura. Sellés es solo una de las piezas en un rompecabezas que podría incluir la salida de Txema Indias, el director deportivo, quien se encuentra en negociaciones que podrían culminar en su adiós en las próximas horas. El obstáculo principal para su marcha es el año de contrato que le resta, lo que complica un acuerdo veloz.
La situación se vuelve más tensa con la gestión del director general, Fernando López, cuestionada y con su permanencia en el cargo también en entredicho. La afición ha mostrado un claro descontento ante la pobre dirección del club, lo que ha llevado a una pequeña rebelión durante el encuentro ante el Burgos, el desencadenante que ha precipitado la crisis para Sellés.
Desde su llegada, el técnico valenciano no ha logrado revertir la situación del equipo, que se encuentra en el último lugar de la tabla y alejado de la salvación, con ocho puntos de distancia y solo 14 partidos restantes para salvarse del descenso. La historia de sellos efímeros en el banquillo blanquillo parece repetirse, ya que Sellés se suma a una lista en la que figuran Gabi Fernández y Emilio Larraz, quienes dejaron el equipo en condiciones similares.
En medio de esta vorágine, la dirección del club se debate entre nombrar un entrenador interino, como David Navarro, o buscar a alguien externo, con nombres como JIM ya en la conversación. Lo que es evidente es que cualquier decisión se ve dificultada por la inacción de unos propietarios que no han sabido aprovechar las oportunidades del mercado invernal.
Lo que se erige como una verdadera crítica hacia Indias, quien ha diseñado una plantilla que ha estado en la parte baja de la tabla casi toda la temporada, es que su salida también parece inminente, después de haber firmado un contrato por dos años el pasado junio. Lalo Arantegui, destituido en 2020, es uno de los favoritos para volver al club, aunque probablemente con condiciones claras.
Recordemos que hace un año, el Real Zaragoza vivió una situación similar con la destitución de Miguel Ángel Ramírez y Juan Carlos Cordero. Las mismas lecciones no parecen haber sido aprendidas por los propietarios, quienes se enfrentan a la dura realidad de que esta crisis podría costarle al equipo un descenso a la Primera RFEF, una categoría que lo apartaría del fútbol profesional.
Actualización: Los datos corresponden a la información de 2026-03-01 05:52:00.
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