Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado un sólido rendimiento neto de 18,024 millones de pesos para el segundo trimestre de 2026. Este resultado positivo se ha visto impulsado por un incremento significativo en los ingresos, una utilidad cambiaria favorable y una disminución en los gastos de administración y distribución. Las ventas totales de la empresa alcanzaron los 510,443 millones de pesos, representando un aumento del 30.3% en comparación con el año anterior, posicionándose como la segunda cifra más alta en la historia de la compañía durante un periodo similar, superada solo por los resultados de 2022.
Durante este segundo cuarto del año, Pemex obtuvo además una utilidad cambiaria de 49,267 millones de pesos frente al dólar estadounidense, aunque esta cifra disminuyó en comparación con los 134,685 millones del año anterior. Los gastos de administración y distribución también experimentaron una notable reducción, sumando 51,411 millones de pesos y reflejando una disminución del 17.7% en un año.
No obstante, los impuestos erogados, en gran parte constituidos por el derecho petrolero, aumentaron un 48.6%, alcanzando los 70,290 millones de pesos. Este incremento es resultado de un mayor precio del petróleo que se aplica para determinar los derechos de extracción.
El costo de ventas también experimentó un crecimiento del 8.5%, situándose en 370,733 millones de pesos, debido a un aumento en las compras de productos y otros factores como la variación de inventarios y mayores cargos por depreciación. Sin embargo, Pemex logró una utilidad bruta de 139,710 millones de pesos, 2.7 veces superior a los 50,173 millones registrados en el segundo trimestre de 2025.
Aunque los resultados de la compañía para este trimestre fueron positivos, el panorama semestral revela una pérdida neta de 27,968 millones de pesos, en contraposición a la utilidad de 16,187 millones de pesos reportada en el mismo periodo del año anterior. A pesar de un incremento del 11.3% en los ingresos en la primera mitad del año, que sumaron 876,138 millones de pesos, el costo de ventas también creció un 3.1%.
Un aspecto destacado en el informe es la reducción de la deuda financiera de Pemex, que disminuyó un 11.6% respecto al primer semestre de 2025, alcanzando 1.353 billones de pesos. Al 30 de junio de 2026, la deuda se registraba en USD 77.5 mil millones, un 9.1% menor que a finales de 2025. Este descenso en la deuda de corto plazo ha aliviado las presiones financieras inmediatas y ha reforzado la flexibilidad financiera de la empresa.
En términos de liquidez, Pemex dispone actualmente de líneas de crédito revolventes para la administración de sus recursos financieros, equivalentes a 4,150 millones de dólares y 19,000 millones de pesos. Hasta el cierre del primer semestre de 2026, tenía disponibles 3,350 millones de dólares, además de contar con la totalidad de líneas en pesos.
El EBITDA, que mide la rentabilidad operativa, se posicionó en 144,200 millones de pesos, experimentando un aumento del 89.9% en comparación anual, gracias principalmente a las mayores ventas y a un desempeño operativo exitoso.
Así, mientras Pemex continúa navegando por un entorno financiero desafiante, sus números para el segundo trimestre indican un camino hacia la recuperación, aunque el saldo semestral sugiere que aún queda trabajo por hacer.
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