El presidente Joe Biden la ha calificado como “un paso vital para proteger la democracia”. Sin embargo, la legislación sobre derechos de voto más significativa en generaciones en Estados Unidos se hundirá este martes, casi con toda probabilidad, cuando se enfrente al escrutinio del Senado, donde encarará el obstruccionismo de los republicanos para bloquearla. Se da por hecho que ningún senador del Partido Republicano votará este martes, ni siquiera, para comenzar a debatir la legislación.
Durante un encendido discurso el pasado lunes en el Capitolio, el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer, quiso exponer la embestida de los republicanos al negarse incluso a debatir sobre esos derechos. “¿Nos dejarán nuestros compañeros republicanos al menos debatir?”, declaró el senador. “Este es el único asunto que está sobre la mesa por decidir mañana [por el martes], y creo que estamos a punto de averiguar cómo mis colegas republicanos contestarán a esa pregunta”, cerró Schumer su discurso.
El proyecto de ley en el Senado, que fue aprobado por la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes el pasado marzo, facilitaría a las personas inscribirse para votar, requeriría a los Estados que se pudieran celebrar elecciones anticipadas al menos 15 días antes de la jornada electoral y entregaría la redistribución de los distritos sobre los que se vota a comisiones no partidistas en lugar de a las legislaturas estatales.
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La Ley del Pueblo se trata exclusivamente de un abuso de poder partidista de los demócratas y una extralimitación federal en los sistemas electorales de los Estados.
A principios de este mes, Manchin dejó muy clara su postura en un artículo de opinión publicado en el diario de la capital de Virginia Occidental, Charleston Gazette-Mail, explicando por qué planeaba votar en contra de la Ley para el Pueblo.


