Durante el año 2025, la industria manufacturera de México enfrentó un significativo deterioro en el empleo, a pesar de la implementación de nuevas políticas industriales formuladas por el gobierno. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), el empleo en la industria de transformación se contrajo un 2%, marcando la tercera caída anual consecutiva. Este descenso fue particularmente preocupante, ya que representa la mayor disminución en la nómina manufacturera desde la crisis del 2020, cuando se registró una baja del 2.2%.
El panorama se había oscurecido desde 2023, cuando el sector ya presentó un descenso del 0.5%, seguido por una contracción del 1.8% en 2024. La Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) dejó en claro que la pérdida de empleos fue generalizada, afectando a 14 de las 21 ramas de actividad manufacturera. Entre las sectores más perjudicados se encontraban el equipo de transporte, con una caída del 7.2%, y los insumos textiles y acabado, que vieron un descenso del 4.9%. Esta tendencia de despidos fue constante a lo largo del 2025, con caídas mensuales en 10 de los 12 meses, mostrando un leve repunte únicamente en enero y diciembre.
A medida que el gobierno anunciaba planes de reactivación, como el Plan México, el empleo manufacturero continuó su declive. Este plan, que fue presentado en enero y relanzado en abril de 2025, ofrecía diversas medidas para fomentar el crecimiento del sector, incluyendo estímulos fiscales para la instalación de plantas en áreas designadas como Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobi). Además, el gobierno implementó cuotas compensatorias sobre productos de la cadena textil-confección y calzado, reforzando la supervisión del programa de importaciones temporales para mitigar la competencia desleal.
Los datos de la EMIM fueron confirmados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que reportó la pérdida de 127,200 empleos formales en la industria de transformación a finales de 2025. Esta cifra equivale a la mayor pérdida registrada desde 2008, año que marcó el inicio de la Gran Recesión mundial. La industria de la transformación es crucial para el empleo en el país, representando el 26% del total de personas trabajadoras registradas ante el IMSS, lo que pone de relieve la importancia de abordar esta problemática.
Mientras el gobierno trabaja en estrategias para revitalizar el sector manufacturero, la situación actual sugiere un desafío significativo en el horizonte. La industria, que juega un papel esencial en la economía mexicana, enfrenta presiones tanto internas como externas, lo que hace necesario un enfoque multifacético para revertir la tendencia del empleo y asegurar un futuro más estable y productivo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


