La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha revelado preocupaciones significativas en la gestión financiera de los Servicios de Salud del IMSS-Bienestar, destacando deficiencias en el control interno y pagos irregulares, correspondientes al ejercicio fiscal de 2024. En un informe detallado, se identificó que 2.2 millones de pesos aún están pendientes de aclarar, un claro indicativo de ineficiencias administrativas.
De acuerdo con la auditoría de cumplimiento número 2024-1-47AYO-19-0413-2025, se detectó una notable discrepancia entre los registros contables y los datos reportados en la Cuenta Pública 2024. Las cuentas de orden mostraron diferencias absolutas que suman 153,645 millones de pesos. Además, un subejercicio de 25,003 millones de pesos fue marcado, de los cuales apenas 1.5 millones pudieron ser reintegrados a la Tesorería de la Federación.
El presupuesto inicial asignado al IMSS-Bienestar era de 128,624 millones de pesos, cifra que se amplió a 169,178 millones a lo largo del ejercicio. Sin embargo, los egresos reportados alcanzaron 169,169 millones, lo que ha dejado una parte significativa de los fondos sin una justificación adecuada.
En el área de servicios personales, que representa el 79% del total auditado, se reportaron irregularidades en pagos que ascienden a 2,086,000 pesos. Estos incluyen abonos a 3,155 empleados en 51 niveles no autorizados, con pagos realizados entre uno y 24 quincenas. Además, se encontraron sobrepagos de 289,000 pesos a 28 empleados, que superaron las tablas salariales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Llamativamente, se identificaron pagos por 1,797,000 pesos a 65 empleados después de su baja, y en 291 casos no había registros de fecha de baja, lo que dificulta la verificación de la corrección de estos pagos.
En el ámbito de adquisiciones, se omitieron penalizaciones por retrasos significativos en entregas de medicamentos y materiales. Por ejemplo, se dejaron de cobrar 5,800 pesos por 11 días de demora en 4,624 medicamentos y 22,800 pesos por 88 días en 649 bienes de vestuario. De estos últimos, solo se distribuyeron 357, quedando 292 sin un destino acreditado, lo que obliga a cuestionar la gestión de inventarios.
Los contratos relacionados con arrendamiento de equipo y comunicación social también evidencian incumplimientos, incluyendo la falta de fianzas de cumplimiento en uno de los casos. En cuanto al servicio de hospedaje y transporte para colaboradores externos, que suma 414 millones de pesos, no se verificaron adecuadamente las especificaciones de vehículos ni se contaron con solicitudes formales pertinentes.
La labor de la ASF resalta la necesidad urgente de una revisión profunda y mejoras en la administración de los recursos públicos en salud, un área crítica donde cada peso cuenta para garantizar servicios adecuados y oportunos a la población. El futuro del IMSS-Bienestar dependerá de la capacidad de atender estas deficiencias y restablecer la confianza en su gestión.
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