El Gobierno federal ha lanzado un ambicioso programa de electrificación que tiene como meta realizar más de 45,000 obras y destinar más de 21,000 millones de pesos. Este esfuerzo busca alcanzar una cobertura eléctrica nacional de 99.99% para el año 2028, bajo la estrategia de “justicia energética” promovida por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante una conferencia matutina en Palacio Nacional, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, destacó cómo la reforma energética aprobada en 2024 ha colocado por primera vez el concepto de justicia energética en el centro del debate, reconociendo el acceso a la energía como un derecho fundamental para el bienestar de todos los ciudadanos.
La directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Esther Calleja Alor, subrayó que el objetivo es electrificar las 8,247 localidades que aún no cuentan con acceso al servicio eléctrico. Detalló que el plan permitirá cerrar casi por completo la brecha existente, a través de la extensión de redes, la implementación de sistemas aislados y soluciones fotovoltaicas.
Entre 2024 y 2028, se prevé la ejecución de más de 45,000 obras, una cifra que sobrepasa ampliamente las realizadas en administraciones anteriores. Según los registros, de 2006 a 2012 se hicieron 12,630 obras; de 2012 a 2018, 14,505; y durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, un total de 21,645. Calleja Alor afirmó que las obras de la actual administración multiplicarán por más de tres las ejecutadas entre 2006 y 2018.
El enfoque del Gobierno actual es claro: la electricidad debe ser vista como un derecho, no como un privilegio. Esta visión se traduce en esfuerzos específicos para atender a comunidades indígenas y áreas históricamente marginadas. Algunos proyectos destacados incluyen una obra de electrificación para el pueblo seri en Sonora, tres en Navolato, Sinaloa, y 765 obras en Michoacán, que beneficiarán a 19,000 personas. Asimismo, se planean 918 obras en la Sierra Tarahumara, Chihuahua, con una inversión de 670 millones de pesos que alcanzarán a 8,795 habitantes.
Sheinbaum Pardo enfatizó que el programa se adaptará a las características de cada comunidad. En regiones remotas, como la Sierra Tarahumara y localidades indígenas de Durango y Chihuahua, se implementarán sistemas fotovoltaicos, una solución viable para áreas donde la extensión de redes convencionales resulta impráctica.
Este esfuerzo integral reitera el compromiso del Gobierno Federal de cerrar la brecha de desigualdad en el acceso a los servicios fundamentales, garantizando que todos los mexicanos tengan acceso a electricidad como parte de su bienestar.
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