La competitividad de los parques industriales en México ha evolucionado en los últimos años, dejando atrás factores tradicionales como ubicación y conectividad. Hoy en día, el acceso al agua se ha convertido en una pieza vital para atraer inversiones, especialmente en áreas donde este recurso es cada vez más limitado.
Según el Informe Anual de Sostenibilidad 2025 de la desarrolladora Finsa, todos los estados donde opera su infraestructura están considerados en zonas de estrés hídrico, una situación que se ha agravado por la sobreexplotación de cuencas hidrológicas, a pesar de las recientes lluvias intensas. Finsa administra 28 parques industriales en 10 estados de la República, incluyendo Nuevo León, Coahuila y Querétaro, abarcando más de 3.9 millones de metros cuadrados. Sergio Argüelles González, presidente ejecutivo de la empresa, enfatiza que la gestión responsable del agua ya no es opcional, sino una condición indispensable en el mercado global actual.
México enfrenta una grave crisis hídrica, marcada por una distribución desigual del recurso que no se alinea con la demanda creciente en sectores urbanos, agrícolas e industriales. De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), alrededor del 13.7% de las 757 cuencas del país presenta serios problemas de disponibilidad de agua, especialmente en el norte y centro, donde se ha detectado una notable sobreexplotación.
Los datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) revelan que el índice de estrés hídrico en regiones clave para el desarrollo industrial supera el umbral crítico de 1.0, indicando que la extracción de agua supera su capacidad de recarga natural. Estados como Baja California y Chihuahua, con índices de 1.54 y 1.51 respectivamente, están entre los más afectados.
A pesar de que el sector industrial consume sólo el 4.8% del total del agua del país, la creciente actividad industrial está empujando a la eficiencia hídrica a convertirse en uno de los principales retos para el sector inmobiliario. Durante 2025, Finsa reportó una extracción de 258,863.88 metros cúbicos de agua, de los cuales, el 71.2% fue suministrado por terceros y el 28.4% provino de fuentes subterráneas.
Para enfrentar estos retos, el sector de parques industriales ha comenzado a reforzar su infraestructura hídrica. Finsa, por ejemplo, ha implementado cuatro nuevos proyectos con certificación LEED, lo que permitirá ahorrar hasta 34 millones de litros de agua anuales en sus operaciones. Además, dispone de 17 plantas de tratamiento de aguas residuales en su portafolio y ha registrado un aumento del 207% en la reutilización del agua.
A medida que la gestión hídrica se consolida como un factor clave en la competitividad de los parques industriales, se hace evidente que la disponibilidad de agua será determinante para el desarrollo de nuevos proyectos y la llegada de inversiones en el futuro. Este cambio de paradigma no solo es esencial para garantizar la sostenibilidad del sector, sino también para la protección del derecho humano al agua en regiones con un gran dinamismo económico.
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