La reciente propuesta de reforma presentada por legisladores en México ha encendido un debate vital acerca de las comisiones bancarias y su impacto en los usuarios de servicios financieros. En medio de un escenario donde las comisiones en cuentas de ahorro y nómina continúan afectando la economía de muchos, el diputado del PRI, Rubén Moreira, ha exigido un cambio significativo.
Moreira ha señalado que, a pesar de las reformas implementadas en los últimos años, el sistema financiero mexicano sigue estando plagado de “reglas dispersas, contradictorias y claramente desventajosas”. Esto se traduce en una alarmante desigualdad entre las tasas de interés que reciben los ahorradores y las que son impuestas a quienes solicitan créditos. Según el legislador, es esencial prohibir el cobro de comisiones en aspectos como apertura de cuenta, manejo de cuenta, y cargos por depósitos o retiros.
Se destaca que este fenómeno no solo afecta a los ahorradores, sino que también perjudica a sectores vulnerables de la población que dependen de programas sociales. La iniciativa busca eliminar comisiones en cuentas vinculadas a estos apoyos, garantizando que adultos mayores y jóvenes no vean mermados sus ingresos a causa de costos bancarios.
Además, se propuso que todas las instituciones financieras ofrezcan productos básicos sin comisiones. Esto sería un paso hacia la garantía de acceso a servicios que proporcionen condiciones justas a todos los usuarios. La magnitud del problema es evidente: las comisiones y tarifas cobradas por los bancos representaron el 94% de las ganancias del sector, alcanzando la asombrosa cifra de 304,400 millones de pesos en 2025. De esta cantidad, los siete grandes bancos extranjeros generaron 232,415 millones, destacándose un aumento del 2% respecto a 2024.
Un dato inquietante es que, según un estudio de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), las comisiones en México son entre un 5% y un 19% más altas que en el extranjero. Como ejemplo, algunos bancos españoles cobran hasta un 39% en México, frente al 20% en su país de origen. Ante esta situación, Moreira ha sugerido otorgar al Banco de México la facultad para regular integralmente estas comisiones y tasas de interés, con el objetivo de establecer límites claros y evitar cobros arbitrarios.
Paralelamente, en noviembre se aprobó una iniciativa para limitar prácticas abusivas de la banca, incluyendo la cancelación rápida de tarjetas de crédito o débito y la eliminación de cargos por cancelación. Con estos cambios, se espera que los usuarios tengan más control sobre sus finanzas, con la certeza de que no enfrentarán comisiones inesperadas por servicios que no han solicitado.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación también se ha sumado al esfuerzo por proteger a los usuarios. Recientemente, estableció una jurisprudencia que obliga a los bancos a demostrar que el usuario ha consentido cada operación hecha con sus cuentas y tarjetas, lo que representa un cambio significativo en la naturaleza de la carga de la prueba en disputas bancarias.
Con estas propuestas en el horizonte, es evidente que la lucha contra las comisiones bancarias abusivas se está intensificando en México. El futuro del sistema financiero podría estar en manos de estas reformas, que prometen ofrecer a todos los ciudadanos un acceso más justo y equitativo a los servicios financieros.
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