La alarma se ha encendido en el Reino Unido, donde la Agencia de Seguridad Sanitaria (UKHSA) ha reportado un preocupante aumento en los casos de sarampión. En las últimas dos semanas, se han confirmado 106 nuevos contagios, lo que lleva el total a 736 desde el 1 de enero hasta el 8 de junio de 2026. Este es un resurgimiento significativo que ha elevado las preocupaciones sobre la cobertura de la vacunación en el país, especialmente entre los niños no vacunados menores de diez años.
Trágicamente, este incremento también ha sido marcado por la confirmación de dos muertes asociadas al sarampión en Inglaterra y Gales, la primera vez que se reportan decesos vinculados a esta enfermedad desde 2018. Una de las víctimas falleció por sarampión agudo y la otra por complicaciones tardías derivadas de la enfermedad. Este giro sombrío ha llevado a las autoridades sanitarias a intensificar sus esfuerzos en la campaña de vacunación.
Los focos de contagio se han concentrado en Londres, el este de Inglaterra y las Midlands Occidentales. A medida que el brote avanza, la UKHSA ha instado a las familias a revisar el estado de vacunación de sus hijos y ha subrayado la importancia de la inmunización para proteger a las comunidades más vulnerables. La Dra. Vanessa Saliba, epidemióloga consultora de la UKHSA, ha enfatizado que el sarampión sigue siendo una amenaza seria y puede ser grave, incluso mortal.
La situación ha sido exacerbada por un estancamiento en las tasas de vacunación, que ahora se comparan desfavorablemente con países como Afganistán y Malawi. Solo el 91,8% de los niños de cinco años recibió una dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) entre 2024 y 2025, la cifra más baja desde 2010-2011.
Además, el secretario de Salud, James Murray, ha expresado sus condolencias a las familias afectadas, recordando que el sarampión puede llevar a complicaciones graves y que la vacuna MMR representa la mejor defensa contra esta enfermedad altamente contagiosa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el Reino Unido ya no puede ser considerado libre de sarampión, dada la disminución en la cobertura de vacunación y el aumento de casos. El sarampión no solo es viral; también puede provocar complicaciones severas como neumonía, inflamación cerebral y, en los peores casos, la muerte.
Ante el contexto alarmante, las familias que aún no se han vacunado están instadas a actuar. La vacunación no solo protege a los propios niños, sino también a los bebés que son demasiado pequeños para recibir la vacuna y a aquellos con contraindicaciones médicas. La comunidad debe unir esfuerzos para revertir esta tendencia preocupante y asegurar un futuro más saludable para todos.
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