Luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminara que la Ley de Poderes de Emergencia Internacional (IEEPA) no confería al Gobierno la autoridad para imponer aranceles, el panorama comercial entre Colombia y Estados Unidos se ha reconfigurado de manera significativa. Esta decisión fue seguida por la proclamación del expresidente Donald Trump, quien estableció un recargo temporal sobre importaciones, en las fases iniciales del 10% y posteriormente del 15%.
Este nuevo escenario presenta un alivio notable para algunas de las principales exportaciones colombianas. Productos tradicionales como el café y el carbón, así como otros que han cobrado un nuevo protagonismo en el mercado estadounidense, incluyendo el aguacate Hass, el bitumen y el platino (ya sea en bruto o en polvo), se encontrarán exentos del arancel. Este conjunto de productos representa aproximadamente 4.2% de la canasta exportadora nacional.
La reducción de costos gracias a la exención de aranceles permite que los caficultores colombianos sostengan una tendencia positiva en sus exportaciones hacia Estados Unidos. En el último periodo, el valor exportado dentro de la categoría de café, té, yerba mate y especias alcanzó un récord de 2,360 millones de dólares, un notable incremento respecto a los 1,136 millones registrados en 2020.
El aguacate Hass también ha experimentado un crecimiento sin precedentes; datos recientes de Corpohass indican que el año pasado se exportaron 58,601 toneladas a Estados Unidos, lo que representa un aumento de 28,394 toneladas en comparación con 2024. Este impulso en las exportaciones es testimonio de la creciente demanda y la estrategia comercial colombiana.
Sin embargo, es fundamental mencionar que la proclamación incluye exclusiones para ciertos productos y categorías. Según un análisis de AmCham, se estima que casi 30% de la canasta exportadora de Colombia hacia Estados Unidos seguirá estando sujeta a los aranceles. Entre estos se destacan tres productos que juntos conforman 28.4% del total exportado hacia el país norteamericano: las flores cortadas, el aceite de palma y los transformadores eléctricos.
El futuro del comercio entre Colombia y Estados Unidos parece estar marcado por oportunidades y desafíos. Mientras algunas categorías de productos expiren tarifas, otras se verán aún sujetas a las condiciones arancelarias anteriores. Este delicado balance indica que si bien hay razones para un optimismo cauteloso, la atención continua sobre las políticas comerciales será esencial para el crecimiento sostenido de las exportaciones colombianas.
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