El precio del aluminio ha experimentado un notable aumento este martes, situándose cerca de los máximos de cuatro años. Este repunte se atribuye a los temores en torno a una prolongada escasez de suministro, consecuencia de los recientes ataques iraníes que dañaron instalaciones clave en el golfo Pérsico durante el fin de semana.
A las 08:58 GMT, el contrato de referencia del aluminio a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subió un 1.8%, alcanzando los 3,461.5 dólares por tonelada. Previamente, los precios habían llegado a un sorprendente 3,496.5 dólares, el nivel más elevado desde el 13 de marzo. Los ataques aéreos han impactado dos plantas de producción de aluminio, operadas por Aluminium Bahrain y Emirates Global Aluminium, que representan aproximadamente el 8% del suministro mundial de aluminio. Hasta el momento, las empresas afectadas no han proporcionado información actualizada sobre la situación de sus operaciones.
David Wilson, estratega de materias primas en BNP Paribas, observó que el mercado se mantiene a la espera de noticias más concretas sobre el alcance de los daños. “Aún no hemos recibido confirmación oficial sobre la magnitud de lo que ha ocurrido”, comentó Wilson, destacando la sorprendente estabilidad relativa de los precios dado el contexto de incertidumbre. Esto sugiere que el mercado aún está procesando la gravedad de la situación.
Además, si el precio del aluminio logra superar los 3,546.5 dólares, alcanzando niveles no vistos desde la crisis provocada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se podría abrir el camino hacia un aumento aún mayor.
En el otro lado del mundo, en China, el principal consumidor de metales, la actividad industrial mostró signos de crecimiento en marzo, respaldada por una mejora en la demanda, según datos de encuestas oficiales. Este crecimiento ha contribuido a un sentimiento más optimista en torno a los metales industriales.
En cuanto a otros metales en la LME, el cobre se mantuvo estable en 12,219 dólares por tonelada, mientras que el zinc mostró una ligera disminución del 0.5%, cayendo a 3,168 dólares. Por su parte, el plomo, el estaño y el níquel también experimentaron caídas, reflejando un ambiente de volatilidad en el mercado de metales básicos.
Con un contexto global incierto y eventos geopolíticos que influyen directamente en las dinámicas del mercado, los ojos del sector están firmemente fijos en la evolución de los precios del aluminio y otros metales en los próximos días.
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