El cineasta mexicano Andrés Kaiser presentó el documental Teorema de tiempo en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM 2022) con el que competirá para la Sección de Documental Mexicano.
Teorema de tiempo es una combinación de cientos de películas amateur y fotografías del tesoro de imágenes pertenecientes a sus abuelos migrantes creando un fuego artificial cinematográfico de analogías. Por lo que su autor confiesa que no fue tarea fácil dar forma a este largometraje, pues tuvo que resumir 180 rollos (equivalentes a 13 horas de material), en una pieza de mucho menor duración, y que contará además con otras voces.
“Ya en un momento cuando habíamos encontrado el tono de la película y creíamos que era el camino de montaje, caímos en cuenta que lo necesario para la cinta era justamente una coralidad, incluir diversas voces de los involucrados en la pantalla, sin necesariamente verles las caras en la actualidad”, explicó Andrés Kaiser en entrevista.
“Simplemente oír sus voces, les hice una serie de entrevistas a mi familia, y usé esos fragmentos para darle sentido coral a la película. El cine familiar involucra mucha gente, fue un gran acierto, en realidad esas voces le dan un sentido a lo que vemos en pantalla particular y subjetivo, muy real”.
El documental presenta el material plasmado por Anita Schlittler y Arnoldo Kaiser, desde 1945, cuando regentaron una imprenta y fábrica de libros en el centro de San Luis Potosí. Cerca de 80 años después, el hallazgo de cientos de películas de cine, reveló su verdadera profesión como cineastas caseros.
Son su inspiración
En 2018 Andrés lanzó la película Feral, un falso documental de terror, que de alguna manera estuvo inspirado en el legado que le dejaron sus abuelos. Al respecto, señaló que esto lo llevó a un ejercicio de reflexión sobre el papel que juegan los videos en la vida de un cineasta.
“Pienso mucho cuando estábamos armando las imágenes, trataba de descifrar quién había filmado tal o cual cosa. Era muy claro cuando mi abuela lo hacía, porque tenía una mirada más documental o más seria, más curiosa. Era muy interesante ver cómo ella, por ejemplo, como guía de turistas se detenía a filmar bodas ajenas, imágenes que a ella le interesaban.
“Los puntos de conexión tienen que ver con lo que me gustaría de pronto platicar, si tuviera la oportunidad nuevamente. Es lo que pasa con una imagen o qué le atrae de ella, qué pasa cuando caminas y de pronto quieres fotografiar algo. Es atesorar ese momento, eso particularmente sería algo interesante donde encontraríamos puntos en común”, finalizó.
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