Inés Arrimadas ha dejado claro este domingo que la convención política celebrada en Madrid tiene que ser “el punto de partida” de la recuperación de Ciudadanos, y lo ha dicho ante un atril y sobre un escenario rotulados con la palabra que más se ha repetido durante el fin de semana: “Liberales”.
Durante un discurso de más de una hora, la presidenta de Ciudadanos ha insistido en lo que otros dirigentes —Edmundo Bal, Marina Bravo, incluso el crítico Francisco Igea— han intentado grabar a fuego en el ánimo de los 300 militantes y cargos públicos que asistieron al encuentro: “Otros partidos se dicen liberales, pero no lo son. Nosotros somos el único partido liberal de España. Y cuando, antes de la convención, nos preguntamos: ¿somos necesarios para España?, llegamos a la conclusión de que somos imprescindibles. Tenemos todo para despegar, pero solo podremos si el espacio de centro liberal y reformista está fuerte”.
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Arrimadas ha pedido a sus militantes que echen la vista atrás, que se acuerden de qué estaban haciendo en julio de 2011, cuando España atravesaba una grave crisis, el partido apenas tenía tres diputados en Cataluña y las encuestas decían que iba a desaparecer. “Ya sabéis lo que sucedió después”, continuó, “así que huid de los cenizos y pesimistas, el futuro no está escrito”. A continuación fue repasando los hitos sucesivos del partido, deteniéndose en el gran resultado electoral cosechado en Andalucía.
“Ese día, Juan [Marín, actual vicepresidente de la Junta de Andalucía] y yo lloramos de felicidad. Y hoy Andalucía es la locomotora de la creación de empleo, ha superado a Cataluña en el número de autónomos y se ha aprobado una ley anticorrupción después de los escándalos del Partido Socialista…”. Arrimadas concluyó su breve repaso a las alegrías de Ciudadanos asegurando que la convención que estaba a punto de clausurar había sido “el ejercicio más participativo del partido en 15 años de historia”. Y, a modo de posdata, un deseo: “Que esta sea la convención de la convicción de Ciudadanos. Un nuevo punto de partida, un Tivoli II, 15 años después de que aquel grupo de valientes fundara el partido”.


