El ecosistema de Xochimilco enfrenta una amenaza creciente debido a la descarga de aguas negras provenientes de asentamientos irregulares y poblaciones conectadas a través de la red de alcantarillado. Esta contaminación afecta la calidad del agua, pone en peligro a especies nativas y deteriora las chinampas, además de impactar el atractivo turístico de la zona1.
Michel Balam, director del santuario ajolote Cima A.C., señala que alrededor de 17 mil alcantarillas desembocan en el área de Atenco, conectadas no solo con Xochimilco, sino también con Milpa Alta y otros poblados, lo que incrementa la presión sobre el sistema1.
Impacto ambiental y en la salud
Estudios realizados por Cima A.C. han detectado la presencia de bacterias como Escherichia coli y salmonela, así como metales pesados en los canales de Xochimilco. La contaminación no solo afecta la fauna y los cultivos, sino que representa una amenaza para la salud de los habitantes y visitantes1.
El lirio acuático prolifera en los canales, formando mantos densos que impiden el paso de luz y reducen la oxigenación del agua, lo que afecta a especies como el acocil, el mexcalpique y diversas aves migratorias que utilizan los humedales como refugio1.

Asentamientos irregulares y expansión urbana
Balam estima que alrededor de 27 mil personas viven en asentamientos irregulares en el entorno del Área Natural Protegida de Xochimilco. Estas viviendas, algunas de hasta tres o cuatro niveles, se han extendido sobre terrenos chinamperos y descargan aguas negras directamente al ecosistema1.
Un estudio de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) incorporado al Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Xochimilco señala que los asentamientos ocupan 623.3 hectáreas y concentran cerca de 20 mil familias, según información de la entonces Corena1.
Turismo, regulación y esfuerzos comunitarios
El turismo también presiona los canales de Xochimilco. Existen alrededor de tres mil trajineras autorizadas, pero operan muchas otras embarcaciones sin emplacamiento ni regulación suficiente, incluyendo canoas, kayaks y lanchas con motor de gasolina1.
Habitantes, chinamperos y trajineros organizan faenas de limpieza y una canoa recoge basura los fines de semana, pero estos esfuerzos no logran contener todos los residuos que llegan desde las viviendas y descargas1.
El ajolote y la conservación
El ajolote, símbolo de Xochimilco, es una de las especies más amenazadas por la contaminación y la presencia de especies invasoras como la tilapia y la carpa. De acuerdo con Balam, los pocos avistamientos recientes de ajolotes se han registrado en sitios específicos que no se revelan para protegerlos1.
Proyectos comunitarios, como el santuario de ajolotes en una chinampa donde participa Josefina González, buscan mantener viva la especie, pero los esfuerzos de reproducción no serán suficientes si no se recupera el hábitat natural de los canales1.
Qué significa para México
La contaminación en Xochimilco afecta directamente la calidad ambiental y turística de la Ciudad de México. El deterioro de los canales y chinampas impacta a residentes que dependen de estos recursos para su vida cotidiana y a visitantes que acuden por el valor natural y cultural del sitio1.
La pérdida de especies nativas como el ajolote y el daño a los humedales representan una amenaza para la biodiversidad y el patrimonio ecológico de México, además de poner en riesgo la salud pública por la presencia de bacterias y metales pesados en el agua1.
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Fuentes
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- 24 Horas ↩
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Datos basados en información reportada originalmente por 24 Horas.






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