En el mundo de la relojería de lujo suiza, surge un desafío intrigante: ¿puede un reloj ser demasiado icónico? Esta pregunta ha resonado en varias casas suizas durante la última década, ya que buscan el equilibrio entre el legado y la innovación. Recientemente, Patek Philippe decidió descontinuar una versión de su célebre Nautilus, un reloj de acero con un espléndido dial azul y una lista de espera legendariamente larga. La razón detrás de esta decisión: el temor de que el reloj eclipsara a la propia marca.
Por su parte, Audemars Piguet ha estado en la búsqueda de un sucesor digno para su emblemático Royal Oak, introduciendo modelos como el Code 11:59 y el programa [Re]Master, que revive antiguos diseños de su archivo de 151 años. “Audemars Piguet no nació en 1972”, comentaba Sebastian Vivas, director de patrimonio y museo de la marca, al referirse al año de lanzamiento del Royal Oak. “El Royal Oak es un ícono absoluto que amamos y seguiremos enriqueciendo, pero AP es mucho más que eso”. Con lanzamientos como el Neo Frame Jumping Hour, buscan expandir la identidad y la percepción de la marca.
Este nuevo reloj, un ejemplo de ingenio horológico, es una evolución del concepto de “horas saltantes”. Este tipo de reloj tiene una apertura dedicada que muestra las horas, las cuales “saltan” hacia adelante cuando la manecilla de los minutos completa su recorrido. El Neo Frame Jumping Hour presenta un dial estilo guichet con ventanales que indican horas y minutos, resultado de una visión que nació durante la planeación del programa [Re]Master, y que ahora se establece como parte permanente de la colección.
En los años 20, los relojes de estilo guichet representaban una modernidad audaz, rechazando la estética tradicional por formas más contemporáneas. Vivas presentó las inspiraciones del nuevo modelo, que incluyen objetos cotidianos transformados en piezas de diseño moderno, con bordes apilados y formas simétricas. Este reloj conserva ese espíritu, pero se ha modernizado con un acabado oscuro, resultado de un proceso técnico conocido como deposición física de vapor.
Audemars Piguet eligió este diseño debido a su singularidad; aunque la casa presentó un reloj de horas saltantes ya en 1924, el nuevo modelo se inspira en una versión de 1929. Curiosamente, el regreso de los relojes de estilo guichet se ha visto en otras casas, como Cartier y Louis Vuitton, que han reintroducido versiones de archivo, pues estos modelos también parecen rechazar las convenciones tradicionales de la medición del tiempo en favor de un enfoque más contemporáneo.
Para Audemars Piguet, el Neo Frame Jumping Hour representa una desviación simbólica de la tradición. Esta versión rectangular se posiciona de tal manera que puede competir visualmente con el Royal Oak. Según Vivas, estas piezas, que han permanecido en los depósitos del museo de AP, ahora encontrarán un nuevo hogar en las muñecas de coleccionistas.
La información presentada es fiel al contexto inicial y refleja la evolución en el diseño de relojes de lujo, destacando cómo estas casas buscan innovar en un mundo donde la iconicidad puede convertirse en un reto.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/02/Receta-de-Esquites-Saveur-75x75.jpg)
