El gasto en pensiones del Estado mexicano continúa marcando récords históricos, evolucionando a un ritmo más acelerado que el de sectores como la inversión pública. Según estimaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se prevé que en tres décadas el gobierno federal destine más del doble de lo que actualmente asigna para las pensiones.
Entre enero y mayo de 2026, el gasto en pensiones contributivas alcanzó los 693,298 millones de pesos, lo que representa un incremento del 6.3% en términos reales, una cifra sin precedentes para este periodo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. En contraste, el gasto neto total del gobierno federal creció un 2.6% anual y el gasto programable, que incluye recursos destinados a bienes y servicios públicos, lo hizo en un 4.3%.
Es significativo que el gasto en pensiones y jubilaciones constituyó un alarmante 24% del gasto programable del gobierno federal durante los primeros cinco meses de 2026. De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), al finalizar ese mes, el gasto en este rubro representó el 41% de los recursos aprobados por el Congreso de la Unión.
Es importante mencionar que esta cifra se refiere únicamente al gasto en pensiones contributivas a cargo del gobierno federal, no abarcando las pensiones no contributivas, cuyos datos se reportan de manera trimestral. El gobierno federal administra diversos sistemas pensionarios financiados con recursos públicos, incluidos los de la Ley 73 del IMSS y los de entidades como Pemex y la CFE.
El sistema de reparto del IMSS es actualmente el más gravoso para el presupuesto federal, seguido por la Pensión Universal para Adultos Mayores, que, a pesar de no ser contributiva, representa una carga considerable para las finanzas públicas. En el primer trimestre de 2026, el gasto en pensiones alcanzó un récord de 619,258 millones de pesos, equivalentes al 37% del gasto programable.
Durante los primeros tres meses de este año, el gobierno federal desembolsó 195,199 millones de pesos para la Pensión Universal de los Adultos Mayores y la Pensión Mujeres Bienestar, que beneficia a mujeres de 60 a 64 años. Aunque el crecimiento promedio anual del gasto en pensiones ha sido del 9% durante los últimos ocho años, el incremento registrado hasta mayo de 2026 fue inferior a este promedio.
Un punto a destacar es el reporte del IMSS que proyecta que, para 2055, el gobierno federal destinará alrededor de un billón 706,252 millones de pesos para pensiones en curso de pago, que cubrirán tanto a los pensionados de la Ley del 73 como a aquellos beneficiados por el sistema afore donde la Federación deba aportar recursos.
Para el año 2026, el Congreso aprobó un gasto total en pensiones, tanto contributivas como no contributivas, de 2.32 billones de pesos, equivalente a aproximadamente el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. De esta cantidad, se destinarán 1.70 billones para pensiones contributivas y 619,743 millones para las no contributivas.
Esta cifra histórica, reconocida por especialistas, augura un crecimiento continuo en los próximos años, en sintonía con el envejecimiento de la población mexicana, como también señalan las proyecciones del IMSS. La tendencia al aumento en el gasto en pensiones refleja no solo la necesidad de enfrentar el desafío demográfico, sino también la urgencia de encontrar soluciones sostenibles para asegurar el bienestar económico de las futuras generaciones.
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