La reciente escalada del conflicto en Oriente Medio ha tenido un impacto significativo en los mercados globales, desatando una serie de reacciones adversas en las bolsas y un aumento notable en los precios de los hidrocarburos. Este miércoles, 4 de marzo de 2026, el petróleo continúa su ascenso, marcando el quinto día de tensiones bélicas que comenzaron con ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. En respuesta, las fuerzas iraníes han lanzado misiles y drones hacia monarquías del Golfo y territorio israelí.
El barril de petróleo Brent, referencia internacional, ha subido un 2.83%, alcanzando los 83.70 dólares, después de haber superado los 85 dólares el día anterior, una cifra que no se veía desde julio de 2024. Por su parte, el precio del barril de WTI estadounidense avanzó un 2.55%, situándose en 76.46 dólares. Esta escalada en los precios del crudo ha llevado a los analistas a señalar que la falta de voluntad para aliviar las tensiones entre los enfrentados está exacerbando la situación.
La situación en el estrecho de Ormuz, punto clave por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo, ha agregado más estrés a un mercado ya de por sí tenso. La paralización del tráfico marítimo en esta importante vía ha avivado temores de interrupciones prolongadas en el suministro energético. En respuesta a la crisis, el presidente estadounidense ha afirmado que la Armada podría escoltar a los petroleros si fuera necesario, una medida que busca mitigar la ansiedad del mercado.
Mientras tanto, la bolsa asiática ha sufrido caídas significativas, con el índice Kospi de Seúl desplomándose más del 12%. Esto responde a la alta dependencia de Corea del Sur de los hidrocarburos de la región, y se enmarca en una tendencia general en la que las acciones tecnológicas también se han visto afectadas en medio de temores de una crisis prolongada que podría impactar la inflación. El índice Nikkei 225 de Tokio cedió un 3.6%, mientras que otras importantes plazas como Hong Kong y Shanghái también registraron pérdidas.
En contraste, las bolsas europeas con tendencia a estabilizarse tras un inicio inestable, han visto ligeros avances en ciudades como París, Fráncfort y Milán. Sin embargo, el índice Ibex 35 de Madrid comenzó la jornada en negativo, con una caída del 0.23%. A pesar de estos movimientos, el dólar se ha mantenido estable como un valor refugio, destacando su valor en 1.1613 dólares por un euro.
La incertidumbre en los mercados se refleja también en el precio del oro, que ha subido un 1.66% hasta alcanzar los 5,173 dólares la onza, reafirmándose como un refugio seguro ante la agitación global. Este clima de volatilidad en los mercados sigue generando preocupaciones sobre las repercusiones de la crisis en Oriente Medio, una situación que requiere un seguimiento continuo dado su potencial para afectar directa e indirectamente la economía global.
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