El mercado del inmobiliario industrial en la frontera norte de México enfrenta un momento crítico. Durante los primeros nueve meses de 2025, se ocupó un total de 15.3 millones de pies cuadrados de espacio industrial, una cifra que refleja una notable disminución de aproximadamente 30% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se alcanzaron los 21.7 millones de pies cuadrados.
Este enfriamiento se ve en una región que abarca desde Ensenada hasta Matamoros, incluyendo importantes ciudades industriales como Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey y Hermosillo. A pesar de que en la etapa postpandemia estas localidades se beneficiaron del auge del nearshoring, la actual situación refleja un claro período de ajuste. Pablo Quezada, director general de Datoz, atribuye esta desaceleración en parte a la política comercial de Estados Unidos, que ha generado incertidumbre y ha afectado gravemente la relación comercial con México.
Un análisis de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur México) destaca que un alarmante 83.8% de los empresarios encuestados reportan que conocen empresas que piensan cerrar, reducir o reubicar sus operaciones fuera del país. Las razones principales para este éxodo de inversión incluyen los altos costos operativos y fiscales, así como cambios regulatorios y aduanales inesperados. En la frontera, especialmente en Tijuana, las exportaciones maquiladoras vieron caer un 7.1% en el primer semestre de 2025, y la disponibilidad de bodegas industriales ha aumentado, evidenciando un fenómeno de fuga de inversión y desocupación de infraestructura.
La situación es aún más preocupante al observar que el índice de desocupación industrial ha mostrado un incremento notable. Este índice, que se sitúa en un promedio general de 2.2% para el año, presenta cifras más altas en ciudades como Reynosa, Mexicali y Tijuana, donde el índice llega hasta un preocupante 3.58%, un aumento significativo en comparación con el 1.86% registrado en 2024.
Quezada también menciona casos concretos de empresas que, tras apenas unos meses de operación, han decidido desocupar grandes espacios. Un caso alarmante es el de una empresa logística que dejó un edificio de más de 200,000 pies cuadrados en subarriendo, indicando que esta tendencia podría estar relacionada con problemas de negocio derivados de la tensión comercial con Estados Unidos.
De cara al futuro, las perspectivas para 2026 muestran una contracción del ritmo de ocupación y construcción de nuevos proyectos, incluso en Monterrey, una de las provincias industriales más fuertes. Sin embargo, la posible renegociación del Tratado de Comercio México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ofrece esperanzas para el sector. Quezada plantea que el desarrollo de condiciones favorables podría impulsar nuevamente la inversión y generar una nueva ola de ocupación similar a la observada durante el auge del nearshoring.
Por otro lado, la Concanaco-Servytur enfatiza la necesidad de abordar problemas internos que afectan la inversión, tales como la inseguridad, los lentos tiempos de respuesta institucional y la inestabilidad del suministro eléctrico. Sin duda, mejorar estas condiciones internas será crucial para revitalizar el dinámico sector del inmobiliario industrial en México y mitigar la fuga de empresas en la frontera.
Actualización: Los datos expuestos corresponden a la fecha de 2025-11-03 09:32:00.
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