La compañía aérea British Airways ha anunciado que suspende la venta de vuelos con salida desde el aeropuerto de Heathrow, en Londres.
La suspensión afectará a los vuelos con destinos nacionales y europeos. Dicha suspensión se mantendrá mínimo hasta el 8 de agosto.
Se tomó la medida en respuesta a una petición del propio aeropuerto de que se limitaran a fin de paliar los problemas causados por una combinación de fuerte demanda de vuelos y falta de personal.
El objetivo ha sido liberar asientos para pasajeros cuyos vuelos hayan sido suprimidos por falta de personal, pero también, para poder cumplir con el límite de pasajeros del aeropuerto, que se limitó en 100.000 los pasajeros diarios hasta el 11 de septiembre.
“Como resultado de la solicitud de Heathrow de limitar las reservas nuevas, hemos decidido tomar medidas responsables y limitar los pasajes disponibles en algunos servicios en Heathrow para ayudar a maximizar las opciones de cambio de fecha para los clientes previos, dadas las restricciones que se nos han impuesto y los desafíos que sigue enfrentando todo el sector de la aviación”, informó British Airways en un comunicado de prensa.
El aeropuerto de Ámsterdam, Schiphol, también limitará el número de viajeros en el aeropuerto en septiembre y octubre. Medidas necesarias durante las vacaciones de otoño por la alta cantidad de viajeros en esas fechas, ya que según el aeropuerto, en caso de que se vendieran todos los asientos en todos los vuelos programados, el aeropuerto tendría 3.500 pasajeros más de los que puede manejar por día.
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