Cada año, el cempasúchil tiñe de naranja los mercados y panteones de México, especialmente en la temporada previa al Día de Muertos. Esta flor, originaria de México, es protagonista de altares y celebraciones tradicionales, pero su historia va más allá de las ofrendas: en China, el cempasúchil se ha convertido en materia prima para una industria millonaria que aprovecha sus pigmentos naturales para diversos sectores económicos1.
En México, la producción y venta del cempasúchil se concentra en las semanas previas al 1 y 2 de noviembre, mientras que en China la planta se procesa durante todo el año para la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica, así como para la alimentación animal y la acuicultura1.
Lo que había pasado: Puebla aumentó su producción de flor de cempasúchil en maceta de 5 mil a 2.5 millones entre 2016 y 2026, consolidándose como el principal productor nacional (Puebla lidera producción nacional de flor de cempasúchil con 2.5 millones).
El negocio del cempasúchil en China
China ha desarrollado un modelo industrial en torno al cempasúchil, utilizando la flor para extraer pigmentos naturales que se emplean en productos alimenticios, cosméticos y farmacéuticos, además de dar color a alimentos para animales y acuicultura1. La empresa Guangzhou Leader Bio-Technology produce cempasúchil deshidratado a una escala mayor que la producción mexicana de este tipo de producto, con ventas anuales estimadas en 500 millones de dólares1.
El crecimiento de esta industria en China se atribuye, en parte, al uso de ingeniería genética, según el académico de la UNAM José Luis Sánchez Millán1. De esta forma, la flor mexicana ha encontrado una segunda vida en el mercado global, aunque los productos y mercados de ambos países son distintos y no comparables directamente1.

Producción y tradición en México
En México, el cempasúchil sigue ligado a la tradición y al comercio de temporada. La producción comercial se concentra en estados como Puebla, Morelos, Oaxaca, Michoacán y la Ciudad de México1. Michoacán destaca como el principal productor nacional en manojos, con 182.7 mil, seguido por el Estado de México (177.6 mil), Puebla y la Ciudad de México1. En toneladas, Michoacán aporta el 7.5 por ciento del cempasúchil nacional, siendo Tarímbaro y Copándaro los principales municipios productores1.

Diferencias entre el cempasúchil mexicano y el chino
No existe una regla definitiva para distinguir entre el cempasúchil mexicano y el chino, ya que la variedad, el clima y el suelo influyen en el aspecto de la flor1. Sin embargo, las flores chinas suelen tener cabezuelas más pequeñas, textura firme y un color naranja más uniforme, mientras que en México predominan flores más grandes, con tonos que van del amarillo al naranja y matices rojizos1. El aroma intenso se asocia al cempasúchil tradicional mexicano, aunque también depende de la variedad1.
Qué significa para México
Para México, el cempasúchil representa tanto una tradición cultural como una fuente de ingresos para miles de productores, especialmente en estados como Michoacán y Puebla1. La demanda nacional se concentra en la temporada del Día de Muertos, generando una derrama económica significativa para los agricultores y comerciantes locales1.
El auge industrial del cempasúchil en China muestra el potencial de la flor más allá de su uso tradicional, pero también subraya la diferencia de mercados: mientras en México su valor está ligado a la identidad y la temporada, en China la flor es aprovechada todo el año como insumo para diversas industrias1.
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Fuentes
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Datos basados en información reportada originalmente por Changoonga.






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