El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), Homero López, anunció que se prevé un aumento en el precio de la tortilla de entre 2 y 4 pesos por kilo en la Ciudad de México y en ciertas localidades del Estado de México. Este ajuste responde a un incremento en el costo de la harina, que se espera que suba entre 450 y 500 pesos. Actualmente, el kilo de tortilla se vende entre 22 y 24 pesos en la capital del país, y según López, este será el primer incremento en tres años.
Aunque el aumento pueda parecer moderado, ya que se estima que el ajuste por kilo de tortilla sería de aproximadamente 25 centavos, la situación es alarmante para el sector, que enfrenta un déficit del 16%. Si bien el precio del maíz se ha mantenido estable, López subrayó que la producción de tortilla depende de una compleja cadena de insumos que incluye materiales como el papel grado alimenticio y piezas de maquinaria provenientes de importación, cuyos costos han aumentado.
Sin embargo, tanto la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) han puesto en tela de juicio este incremento, afirmando que no hay justificación en el aumento del precio del maíz o de la harina. En un comunicado, el gobierno mexicano hizo un llamado directo a evitar incrementos injustificados en el precio de la tortilla, subrayando su importancia como alimento fundamental en la dieta nacional.
Las asociaciones de la industria de la masa y la tortilla, junto con empresas harineras, han suscrito el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, comprometiéndose a estabilizar precios y buscar reducciones poco a poco. La Cámara Nacional del Maíz Industrializado (Canami) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) han reiterado su compromiso con una producción eficiente para mantener los precios, resaltando que no hay ninguna justificación técnica ni económica para un nuevo aumento.
Según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, el anuncio del CNT no se sostiene, especialmente porque el precio del maíz blanco a granel, que actualmente promedia 5,284 pesos por tonelada, ha bajado en comparación con los 6,618 pesos de 2025. Este descenso del 20% en el costo de la materia prima contradice los planes de aumentar el valor al consumidor final. En este contexto, se destaca que el maíz representa entre el 35% y el 40% del costo de producción de la tortilla, lo que hace aún más cuestionable la necesidad de un incremento en el precio.
En resumen, la situación en torno al precio de la tortilla plantea un debate vital que afecta a todos los consumidores en el país. Con las autoridades monitoreando de cerca los precios en tortillerías a nivel nacional, el futuro de este alimento básico continúa siendo un tema de interés colectivo que merece atención.
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