Los precios del cobre han experimentado una caída este viernes, siguiendo la tendencia negativa de los mercados bursátiles, en medio de crecientes tensiones en el conflicto de Oriente Medio que intensifican los temores inflacionistas y afectan negativamente las proyecciones de demanda para los metales industriales. A las 09:30 GMT, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se situaba en 13,419.5 dólares por tonelada, registrando una disminución del 1.3%, tras un leve aumento del 0.1% en la jornada anterior. Con esta situación, se prevé que el metal se dirija a una caída semanal del 0.5%.
El incremento en los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán ha influido en los envíos a través del estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a un aumento del 12.7% en los precios del petróleo en lo que va de la semana, incrementando de este modo los costos de combustible para los productores de metales. Esta situación ha tenido un impacto directo en los futuros de Wall Street, que también mostraban una tendencia bajista debido a los recientes ataques en el golfo Pérsico y a una ola de ventas en acciones de empresas de chips. Además, las acusaciones del presidente Donald Trump sobre la supuesta intromisión de China en las elecciones estadounidenses han aumentado las tensiones comerciales entre las dos potencias.
En paralelo, el cobre en la bolsa Comex mostraba un descenso del 1.9%, cotizándose a 6.22 dólares por libra, mientras los analistas esperan una propuesta de arancel a la importación del metal refinado desde la Casa Blanca. La incertidumbre en torno a un catalizador claro que defina la dirección de los aranceles sugiere que el cobre continuará cotizando a la baja en los próximos meses, impulsado por una demanda industrial débil y un impacto relativamente benigno en la oferta derivado del conflicto en Oriente Medio, a pesar de las preocupaciones relativas a la disponibilidad de ácido sulfúrico.
Sin embargo, es importante destacar que la escasez de existencias de cobre ha mantenido un soporte en los precios. Las reservas en la LME han caído por debajo de las 300,000 toneladas, llegando a 296,625 toneladas, su nivel más bajo desde marzo, de las cuales casi el 56% son partidas ya canceladas, lo que significa que no están disponibles para el mercado.
En el ámbito de otros metales básicos, los precios también han presentado descensos, con el aluminio bajando un 1% a 3,153 dólares por tonelada; el zinc disminuyendo un 1.6% a 3,536.5 dólares; el plomo cediendo un 0.2% a 1,868.5 dólares; y el estaño cayendo un 1.4% a 52,250 dólares. Estos movimientos reflejan una combinación de preocupaciones geopolíticas y problemas en la demanda.
En resumen, la situación actual del cobre y otros metales sigue siendo compleja y volátil, en un entorno donde las tensiones internacionales y las dinámicas del mercado están influyendo fuertemente en los precios.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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