La ministra de Agricultura de Colombia, Martha Carvajalino, ha tomado una medida que promete impactar el sector ganadero del país: en las próximas semanas se expedirá una resolución que detendrá la exportación de ganado en pie. Esta restricción estará enfocada en las reses de dos años o menos, con el objetivo de mitigar el incremento de los precios de la carne, que han registrado un aumento del 5.4% en lo que va del año y un notable 15.6% en términos interanuales.
Los datos del Censo Nacional Bovino del Instituto Colombiano Agropecuario indican que la población ganadera de Colombia asciende a 30.3 millones de cabezas. De este total, 12.8 millones pertenecen a reses de dos años o menos, las cuales estarán bajo el alcance de la nueva medida. Sin embargo, la comunidad ganadera sostiene que la medida no tendrá un efecto significativo en los precios, ya que las exportaciones representan solo un 0.7% del hato.
Juan Gonzalo Botero, exviceministro de Agricultura y expresidente de la Asociación de Exportadores de Ganado, Aexgan, destaca que de las 227,429 reses exportadas en el año anterior, aproximadamente la mitad eran jóvenes, menores de dos años. Botero afirma que el impacto de estas exportaciones en el precio de la carne es mínimo. “La exportación de ganado joven no representa ni 1% del inventario total”, explica, añadiendo que la tasa de extracción en Colombia es del 16% —muy lejos del umbral del 30% que podría provocar problemas de abastecimiento.
Además, Botero señala que uno de los problemas subyacentes en los precios de la carne proviene de la alta intermediación en la cadena de distribución y la ilegalidad en la comercialización, aspectos que elevan los costos en los frigoríficos y, en última instancia, afectan al consumidor. Indica que ha habido años en los que, a pesar de una caída en las exportaciones, los precios de la carne se han mantenido estables, lo que refuerza su argumento.
Inicialmente, se había planteado una restricción específica para los envíos hacia China, pero la reciente declaración de Carvajalino sugiere un bloqueo total de las exportaciones. Esta medida surge en un contexto donde las subastas de ganado en pie han incrementado el valor del animal en hasta un 19%, lo que, según la ministra, incide en la reposición del hato ganadero y reduce la oferta, resultando en presiones inflacionarias.
En conjunto, estas dinámicas generan un escenario en el que el sector ganadero deberá evaluar con atención las consecuencias de la resolución que se avecina. A medida que se implemente esta restricción, el impacto en los precios y la disponibilidad de carne podría ser un tema central en las discusiones futuras en Colombia.
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