En un nuevo episodio de tensiones en el Centro Histórico de la Ciudad de México, comerciantes locales han vuelto a alzar la voz al oponerse a una manifestación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El 10 de junio de 2026, a las 14:45 horas, se registró un enfrentamiento en el que los comerciantes repelieron a los maestros que intentaban instalar casas de campaña en la zona, justo cuando urgía el acceso a sus negocios en un ambiente cada vez más afectado por la prohibición del tránsito.
La situación escaló rápidamente cuando los comerciantes, preocupados por el impacto directo que estas acciones tenían sobre sus ventas, decidieron actuar. Lograron desmantelar algunas vallas que, impuestas por el Gobierno de la CDMX, dificultaban el paso hacia el Zócalo, un área vital para el movimiento comercial. Las acciones de los comerciantes fueron una respuesta a un cerco que, longevamente, había limitado la afluencia de clientes en la zona más emblemática de la capital.
Los representantes de este sector exigieron de manera insistente libre tránsito, argumentando que el cerco colocado en el primer cuadro de la ciudad afecta considerablemente la entrada a sus negocios. Con voz firme, manifestaron su descontento al señalar que la restricción impuesta no solo perjudica sus ventas, sino que también mina el dinamismo económico de la zona.
En redes sociales, un tuit del diario Reforma destacó la acción llevada a cabo por los comerciantes y su llamado por un acceso sin restricciones a sus locales. Este tipo de manifestaciones no es nuevo, pero la urgencia por recuperar el libre tránsito resuena con cada vez más fuerza entre este grupo, que se siente agobiado por las limitaciones impuestas en su entorno laboral.
Este evento representa una más de las complejas interacciones entre la educación pública y la economía local, reflejando un dilema constante en donde diferentes intereses chocan en un espacio tan pivotal como el Centro Histórico. La situación sigue evolucionando y se espera que tanto las autoridades como los comerciantes busquen una solución que contemple el bienestar de todos los actores involucrados.
En resumen, la jornada del 10 de junio de 2026 marca un capítulo significativo en la lucha de los comerciantes del Centro Histórico por mantener su actividad en medio de un contexto de manifestaciones y restricciones. Las acciones tomadas este día destacan la intensidad de su compromiso por defender su espacio comercial y su vitalidad económica.
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