Este mediodía, Morena ha nombrado a su nueva Coordinadora de la Transformación, un cargo que, en la práctica, posiciona a la senadora Imelda Castro como la precandidata favorita para la gubernatura del estado en las elecciones de junio de 2027. Este movimiento refuerza la vanguardia de Castro, quien se manifiesta como una figura contraria al grupo del actual gobernador con licencia, Rocha.
La senadora Castro celebró la reciente designación de Graciela Domínguez como gobernadora interina, interpretándola como el comienzo de una etapa de certidumbre y unidad en Sinaloa. En sus redes sociales, describió este cambio como crucial para el bienestar del pueblo sinaloense.
No obstante, el nombramiento de Castro podría complicar las aspiraciones de aquellos que pertenecen a la facción de Rocha, dado que ha sido una crítica abierta de su administración. Domínguez, a quien se considera una figura intermedia en esta pugna interna, busca ahora implementar una revisión de los perfiles que componen el gabinete estatal, asegurando que dará a conocer pronto los cambios y estrategias que seguirán bajo su mandato.
A los 50 años, Domínguez es una militante veterana de la izquierda, socióloga por la Universidad Autónoma de Sinaloa y con experiencia en el gabinete de Rocha, donde fue Secretaria de las Mujeres. Tras ganar una diputación federal en 2024, ahora ocupa el cargo de gobernadora interina hasta octubre de 2027. En su primer mensaje oficial, manifestó su compromiso por dialogar con todos los sectores del estado, fijando como prioridad el regreso de la paz a Sinaloa.
Para lograr este desafío, ha solicitado el apoyo del Gobierno de México y ha reconocido el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, sugiriendo que la coordinación y la atención a las causas sociales serán fundamentales. Las expectativas son altas; para muchos empresarios y activistas, la capacidad de Domínguez para sentarse a dialogar con diversos sectores será su primera prueba.
Sin embargo, la presidenta de Coparmex en Culiacán, Martha Reyes, señala que superar la influencia de Rocha será un reto considerable para Domínguez, quien anteriormente alzó la voz en defensa del exgobernador.
La situación política en Sinaloa se presenta en un momento delicado. El contexto actual obliga a un examen profundo de las dinámicas internas del partido, donde la unidad y el fortalecimiento institucional serán imperativos para garantizar una gobernanza efectiva en los años venideros. La transformación que promete el nuevo liderazgo dependerá de la habilidad para integrar a todos los actores sociales en un diálogo constructivo, evitando divisiones que puedan afectar el futuro político del estado.
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