En la actualidad, pocos trabajos son tan mitificados como las prácticas en la industria de la moda. Aquellos que aspiran a formar parte de este mundo suelen estar familiarizados con los arquetipos cinematográficos de los años 2000: asistentes de moda que luchan por equilibrar el café de sus jefes con capas de bolsas de prendas; internos sin remuneración que se esfuerzan por ganar experiencia a cambio de muestras de ropa y conexiones; y el ambicioso “súper interno”, que se agota persiguiendo una oportunidad laboral única.
A pesar de que los estudiantes de moda reconocen que estas representaciones son vestigios de una era pasada, la realidad para la clase del 2026 y siguientes es dura. Las marcas, tras recortes de personal y reestructuraciones, están contratando con cautela, y el número de graduados está muy por encima de las oportunidades laborales a nivel inicial. Además, la inteligencia artificial está remodelando rápidamente el panorama de contratación en diversas industrias.
Aunque el proceso de buscar prácticas puede resultar desalentador, repleto de rechazos y la molesta sensación de ser “fantasmeado”, estas oportunidades aún existen, aunque son escasas. Para aquellos decididos a conseguir una práctica, es vital conocer dónde buscar.
Graduados de instituciones como The Pratt Institute y Parsons School of Design han señalado que las plataformas de búsqueda de empleo tradicionales —como LinkedIn, Handshake e Indeed— a menudo pueden sentirse como callejones sin salida. La percepción de que estas plataformas están “muertas” también resuena entre la Generación Z, que ha comenzado a utilizar Instagram para encontrar ofertas laborales. Un ejemplo es Zoe Knaack, quien pronto comenzará a desempeñarse en diseño de trajes de baño y prendas de punto en J.Crew. A pesar de haber encontrado esa posición a través de LinkedIn, señala que muchos de sus compañeros no han tenido la misma suerte. La abundancia de candidatos permite a las marcas ser muy selectivas.
Catherine Fisher, experta de LinkedIn, sostiene que el enfoque en la búsqueda de empleo debe ser inteligente: más que enviar una gran cantidad de solicitudes, es más efectivo centrarse en roles que se alineen con las habilidades y experiencia propias, adaptando cada aplicación para reflejar un impacto real, ya sea a través de prácticas, trabajos freelance o proyectos personales. La presencia en estas plataformas es igualmente crucial antes de lanzarse a la búsqueda laboral. Compartir trabajo, interactuar con publicaciones de personas y marcas admiradas y participar en conversaciones del sector puede construir relaciones clave. Según datos de LinkedIn, casi cuatro de cada diez gerentes de contratación indican que una referencia otorga una ventaja a los solicitantes, lo que subraya la importancia de establecer una red de contactos antes de necesitarla.
Si la sensación de que algunas oportunidades laborales de compañeros han surgido de la nada parece un tanto acertada, puede deberse a que algunas empresas de moda optan deliberadamente por no publicar sus vacantes en LinkedIn. Esta estrategia les permite evitar una avalancha de solicitudes para un solo puesto, especialmente a nivel inicial. Por ello, suelen recurrir a agencias de reclutamiento. Knaack encontró una de sus posiciones mediante una firma de selección, lo que resalta la importancia de que los estudiantes creen perfiles en estas agencias para ser considerados tanto para oportunidades de diseño como para roles en áreas corporativas.
La información presentada es actual hasta la fecha de publicación original, 14 de julio de 2026, y resulta contemporánea en el contexto del competitivo escenario laboral actual.
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