En ocasiones, la ansiedad puede desempeñar un papel beneficioso, impulsándonos a iniciar tareas que hemos pospuesto o alejándonos de situaciones potencialmente peligrosas. Sin embargo, si esa sensación de inquietud es constante y experimentamos dificultades como la respiración superficial sin percatarnos de ello, o si el estrés nos impide disfrutar de nuestras actividades favoritas, estamos ante un verdadero problema. Para abordar de manera efectiva la ansiedad, es vital identificar sus causas subyacentes, lo que incluye examinar cómo nuestra dieta puede influir en ella.
Un estudio de 2018 publicado en la British Journal of Nutrition revela que los adultos con deficiencia de magnesio presentan niveles de ansiedad superiores a aquellos que mantienen una ingesta adecuada de este mineral. Si tu alimentación incluye una variedad de alimentos ricos en nutrientes, es probable que estés obteniendo la cantidad suficiente de magnesio; sin embargo, si tu dieta se limita a un estrecho rango de opciones o no es particularmente saludable, podrías estar en riesgo de deficiencia. De hecho, aproximadamente la mitad de la población estadounidense presenta esta carencia, según una investigación publicada en Nutrients en el mismo año.
Aunque aumentar la ingesta de magnesio no es una solución mágica para erradicar la ansiedad, puede ser un componente valioso en la gestión de esta. Varios expertos en medicina y nutrición han compartido sus mejores consejos sobre cómo utilizar el magnesio para calmar la ansiedad.
La conexión entre el magnesio y la ansiedad se centra en su papel en numerosas reacciones bioquímicas esenciales dentro del cuerpo, muchas de las cuales afectan directamente al sistema nervioso. Durante una conversación, Sonya Angelone, PhD y RDN, explicó que una de las razones fundamentales por las que el magnesio es crucial en el manejo de la ansiedad radica en su función en la regulación de neurotransmisores y en el soporte de la respuesta del cuerpo al estrés. El magnesio, al ayudar a regular el GABA, el principal neurotransmisor calmante del cerebro, permite que el sistema nervioso transite con mayor eficiencia de un estado de lucha o huida a uno más tranquilo.
El Dr. William Chu, enfermero psiquiátrico especializado en psiquiatría nutricional, coincide en que el magnesio actúa como uno de los agentes naturales de calma del cerebro y sostiene que ayuda a regular el sistema nervioso y a mitigar la respuesta al estrés. Además, señala que niveles bajos de magnesio están asociados con un aumento en los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
La enseñanza principal de estos hallazgos es que, ante situaciones estresantes, el cuerpo está predispuesto a caer en estados de ansiedad si los niveles de magnesio son bajos. Por el contrario, mantener una ingesta adecuada de magnesio podría permitir enfrentar situaciones similares con mayor serenidad.
Cuando se trata de utilizar el magnesio para manejar la ansiedad, hay dos enfoques: aumentar la ingesta de alimentos ricos en magnesio o considerar la opción de un suplemento. Los expertos recomiendan, ante todo, buscar obtener el magnesio necesario a través de la alimentación. En caso de confirmarse una deficiencia, un suplemento podría ser de utilidad.
Es esencial recordar que sobrepasar la cantidad diaria recomendada de magnesio, que oscila entre 400 y 420 miligramos, no garantiza una protección adicional contra la ansiedad. La clave reside en alcanzar una ingesta balanceada y adecuada de este mineral, contribuyendo así a un enfoque más holístico y eficaz en la gestión de la ansiedad. Esta información refleja el estado del conocimiento hasta el 11 de julio de 2026 y es recomendable seguir investigando y consultando fuentes actualizadas para un enfoque integrado en la salud mental.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

