En un contexto donde la dependencia de Europa en la inteligencia artificial (IA) producida en Estados Unidos se vuelve cada vez más crítica, surgen preocupaciones sobre las implicaciones de esta vulnerabilidad. En una situación extrema, aunque considerada poco probable, los expertos advierten que EE.UU. podría restringir el acceso a servicios de IA y a infraestructuras digitales esenciales. Es más factible que la administración Trump utilice esta dependencia como una herramienta de negociación mientras ambas partes continúan afianzando un acuerdo comercial. “Esa dependencia es una carga en cualquier negociación, y vamos a estar negociando cada vez más con EE.UU.,” comenta la experta Taddeo.
La falta de respuesta de la Comisión Europea, de la Casa Blanca y del Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología del Reino Unido a solicitudes de comentarios revela un silencio significativo en torno a estas tensiones.
Para mitigar estos riesgos, diversas naciones europeas han intensificado sus esfuerzos para internalizar la producción de IA mediante programas de financiamiento, desregulación focalizada y asociaciones con instituciones académicas. Algunos de estos esfuerzos buscan desarrollar modelos de lenguaje competitivos que representen a las lenguas nativas de Europa, como Apertus y GPT-NL.
No obstante, mientras plataformas como ChatGPT y Claude sigan superando a los chatbots europeos, la primacía de EE.UU. en el campo de la IA se ampliará. “Estos dominios suelen ser de 'ganador se lleva todo'. Cuando tienes una plataforma muy efectiva, todos se dirigen hacia ella,” afirma Nejdl. “No poder producir tecnología de vanguardia en este sector implica que no podrás alcanzar a los líderes; solo alimentarás a los grandes jugadores con tu información, haciéndolos aún más competentes mientras tú te quedas atrás.”
La ambición de lograr "soberanía digital" en el Reino Unido y la UE genera interrogantes sobre hasta dónde se desea llevar este objetivo. ¿Significa la soberanía una autosuficiencia total a lo largo de la compleja cadena de suministro de la IA, o solo una capacidad mejorada en un conjunto limitado de disciplinas? “Es bastante vago," señala Boniface de Champris, gerente de políticas en la Asociación de la Industria de Computación y Comunicaciones.
La falta de acuerdo sobre las políticas a implementar para alcanzar dicha autosuficiencia es palpable. Algunos proveedores europeos sugieren un enfoque donde las empresas locales estén obligadas o incentivadas a comprar a empresas de IA nacionales, similar a las estrategias empleadas en China. “Eso es más crucial que simplemente tener acceso a capital,” argumenta Ying Cao, CTO de Magics Technologies.
A pesar de las discrepancias sobre los detalles de la política, existe una creencia generalizada de que es posible cerrar la brecha de rendimiento con los líderes estadounidenses, incluso para laboratorios que operan con limitaciones de presupuesto y recursos, como ilustra el caso de DeepSeek. “Si ya pensara que no podemos alcanzar a los demás, no lo intentaría,” sostiene Nejdl, quien colabora en el proyecto SOOFI, que busca lanzar un modelo de lenguaje competitivo en el próximo año.
“Los avances en este campo ya no dependerán en gran medida de los mayores clusters de GPU,” concluye Nejdl. “Nosotros seremos el DeepSeek europeo.”
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Datos basados en información reportada originalmente por wired.com.






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