El microondas ha revolucionado la forma en que calentamos y preparamos alimentos en nuestras cocinas. A pesar de su facilidad, muchas personas tienen reservas sobre su uso, argumentando que puede secar la comida, como es el caso de las tortillas, volviéndolas duras o chiclosas. No obstante, ahí radica la clave: conocer la manera adecuada de utilizarlos para mantener la suavidad y frescura de nuestros alimentos.
¿Por qué se resecan las tortillas en el microondas?
El funcionamiento del microondas se basa en la agitación de las moléculas de agua presentes en los alimentos, lo que genera calor. Sin embargo, si las tortillas están secas o se calientan sin la protección adecuada, este proceso puede llevar a que pierdan aún más humedad y terminen por volverse duras o quebradizas. Por lo tanto, es fundamental conservar esa humedad o ayudar a generarla durante el calentado.

El microondas puede secar las tortillas. Foto: Pexels
El truco más fácil para tortillas suaves
Si deseas disfrutar de tortillas suaves y deliciosas, lo único que necesitas es una servilleta de tela, una toalla limpia o un papel absorbente ligeramente húmedo. Envuelve las tortillas, ya sean de maíz o de harina, y colócalas en un plato apto para microondas.
Calienta en intervalos de 30 segundos, ajustando el tiempo según la cantidad de tortillas. Para entre 3 y 5 tortillas, bastarán de 30 a 40 segundos; si son más, puedes extender el tiempo a un minuto, siempre estando atento para evitar que se resequen.
¿Y si no tienes nada para envolverlas?
Existen alternativas si no cuentas con un paño. Utiliza un recipiente con tapa apto para microondas. Coloca las tortillas en su interior, cúbrelas, y caliéntalas de igual manera. El vapor que se genera en el interior ayudará a mantener la suavidad y evitará que se sequen.


Si vas a calentar tortillas en el microondas, ponle una toalla. Foto: Pexels
Lo que no debes hacer
Evita calentar las tortillas directamente en el microondas sin ningún tipo de protección. También evita tiempos de calentamiento prolongados, ya que pueden provocar sobrecalentamiento, endurecimiento o quiebre.
Si has adquirido tortillas frías del refrigerador, es recomendable dejarlas a temperatura ambiente un tiempo antes de recalentarlas en el microondas. Esto contribuirá a un calentamiento más uniforme.
Un tip extra: Si frecuentemente llevas comida a la oficina, envuelve las tortillas ya calientes en papel aluminio y una servilleta gruesa para que se mantengan suaves hasta la hora de comer. Si es posible, caliéntalas nuevamente en el microondas siguiendo las indicaciones anteriores para asegurar su frescura: rápido, fácil y sin ressecamiento.
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