En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos, Querétaro enfrenta un serio déficit de agua, un problema que se torna cada vez más alarmante. Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el acuífero del Valle de Querétaro, que abarca fracciones de los municipios de Querétaro, El Marqués y Corregidora, presenta un déficit de 65.56 hectómetros cúbicos anuales. Este déficit no es un fenómeno aislado; de los 11 acuíferos evaluados en el estado, siete muestran un saldo negativo en su disponibilidad.
Con un creciente número de habitantes y la expansión urbanística e industrial, la demanda de agua se intensifica. Luis Alberto Vega Ricoy, vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas de Querétaro, ha expresado su preocupación por esta tendencia. El déficit no solo se mantiene, sino que se incrementa anualmente, poniendo una presión insostenible sobre un recurso que ha sido acumulado en el subsuelo por milenarios procesos naturales.
En comparación con otras regiones del país, donde ríos y presas contribuyen significativamente al abastecimiento hídrico, Querétaro depende en un 70 a 80% del agua subterránea. Este escenario se complica aún más debido a la baja recarga natural del acuífero, reducida en más de 40% por los efectos de la urbanización. El Programa Hídrico Estatal de Querétaro (PHEQ) señala que solo cinco de los 12 acuíferos contemplados tienen disponibilidad suficiente de agua.
Un dato preocupante revela que la reutilización del agua en Querétaro apenas alcanza 1.2 veces, en contraposición con países avanzados donde esta cifra puede llegar hasta siete. Para mejorar esta situación, es fundamental una infraestructura adecuada y un enfoque en el reúso del agua, un reto ambicioso pero alcanzable, según las autoridades estatales.
Además, la situación se agrava por la restricción de la Conagua, que ha declarado la zona en veda, impidiendo nuevas concesiones de agua. Esto hace que las autoridades locales propongan construir viviendas y nuevos desarrollos solo donde se tenga certeza sobre la disponibilidad de este recurso vital.
En un entorno donde el crecimiento económico y el aumento poblacional aumentan la presión sobre el agua, queda claro que es esencial un cambio en la gestión del recurso. Las autoridades instan a replantear las estrategias de aprovechamiento y conservación del agua, así como a adoptar tecnologías que faciliten la recuperación pluvial y la reutilización del agua.
La presidenta del Consejo Consultivo del Agua en Querétaro, Katia Reséndiz Jaime, ha demostrado que la gestión fragmentada del agua es una de las barreras más significativas para enfrentar esta crisis. Urge la necesidad de homologar normas y estrategias entre las diversas instancias gubernamentales, priorizando el uso de fuentes superficiales y buscando una solución integral.
El desarrollo de Querétaro no puede comprometer su vital recurso hídrico. El futuro de la región depende de la implementación de políticas efectivas que aseguren un equilibrio entre el crecimiento y la sostenibilidad del agua, un esfuerzo que requiere la colaboración de todos los sectores de la sociedad. Solo con una visión unificada podremos aspirar a garantizar el acceso justo y eficiente al agua para las generaciones presentes y futuras.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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