La duquesa de Sussex, Meghan Markle, asistió a la procesión del féretro de la reina Isabel II portando un par de aretes de perlas y diamantes que la monarca le regaló en el 2018.
Además, la esposa de Enrique lució un sombrero con un velo que cubría el rostro hasta la altura de los ojos, un abrigo negro y zapatillas del mismo color, en un estilo clásico y solemne en señal de luto.
De acuerdo con la revista Vogue, Meghan ha acudido a los homenajes dedicados a la monarca con discretos vestidos negros acompañados de joyas de las marcas Cartier y Jennifer Meyer.
Según con la publicación The International Business Times, gran parte de las 300 joyas de la reina Isabel serán recibidas por Kate Middleton y su hija Charlotte.
En esa distribución de la herencia no están contempladas Meghan Markle ni su hija Lilibet Diana.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


