Los pugs son reconocidos por su tamaño compacto, arrugas características y temperamento sociable. Sin embargo, antes de adoptar uno, es fundamental conocer los cuidados necesarios y los posibles problemas de salud asociados a esta raza.
En el marco del Día del Pug, expertos en crianza canina subrayan la importancia de informarse sobre las necesidades específicas de estos perros, revisar los antecedentes genéticos de sus padres y comprometerse a cuidar al animal durante toda su vida.
Andrea Bernal, especialista en nutrición y comportamiento canino de Maka Recetas, señala que un pug puede adaptarse a distintos estilos de vida, ya sea en familias o en hogares con una sola persona. No obstante, advierte que la calidad de vida del animal depende en gran medida de la selección genética y las condiciones en que se críe.
Bernal destaca que un certificado veterinario que avale la salud aparente del cachorro no reemplaza las pruebas genéticas y evaluaciones que deben realizarse a los progenitores antes de la reproducción. Entre las enfermedades que pueden afectar a esta raza están las alteraciones oculares, luxación de rótula, encefalitis del pug, displasia de cadera y codo, así como enfermedades degenerativas de la columna vertebral.
Por ello, recomienda buscar criadores responsables que realicen las pruebas necesarias y proporcionen información sobre los antecedentes de salud de los perros. También es importante conocer el seguimiento que ofrecen después de entregar al cachorro.
Una vez en casa, el cuidado preventivo debe incluir una alimentación equilibrada para evitar el sobrepeso y la limpieza frecuente de los pliegues de la piel, ya que la humedad acumulada puede causar problemas dermatológicos. Es necesario mantener al pug limpio y secarlo bien tras el baño.
Datos basados en información reportada originalmente por heraldodemexico.com.mx.






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